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Organizaciones Ilegales (OOC)
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El amor hacia las motos es algo que ha identificado a Frank Holt a lo largo de su vida. Todo esto comenzó hace 60 años cuando su padre, el señor Lincoln Holt, decidió empezar un proyecto de MotorClub en la ciudad de Los Santos junto a un grupo de amigos: Adam, Gabriel y Patrick. Para dar inicio a esta gran aventura, cada uno compró una moto de acuerdo a sus gustos, pero teniendo en cuenta la calidad de terreno al que se enfrentarán y las horas y horas que estarán sobre dos ruedas. Lincoln adquirió una Sanctus; teniendo en cuenta la estructura extravagante del birrodado y la posición de Lincoln dentro del club. Adam escogió por su parte una Avarus, Gabriel se sumó con la mítica Zombie, y Patrick prefirió lo tradicional, la Daemon.
Empezaron rodando por todas las calles de Bone County, tratando de sumar personas que tuvieran una característica en común: la pasión por las motos.
Con el tiempo las personas simplemente se unieron a su travesía, ver a Lincoln con tanto aura disfrutando de rodar era algo bastante contagioso y hasta la ciudad se veía cada vez más chica, porque en cualquier punto de la zona podías divisar claramente la chupa con logo que portaban. Pasados los 6 años del club y luego de haberse instalado y marcado presencia en la ciudad, tomaron la decisión de rodar. La idea de conocer otros MC y expandirse de alguna manera resultaba fascinante, fue así que emprendieron su primer ruta lejos de la ciudad que los acogía.
Su primera parada fue en Las Venturas, más puntualmente en la zona de casinos de alto interés. Al parar allí para reponer energías, lograron divisar una chica con una chupa de cuero negra que claramente tenía el parche de "nómade", lo cuál daba a entender que no pertenecía a ningún club. Algo llamaba la atención de Lincoln; quizás era su aspecto tosco y arrogante (el cual no daban ganas de acercarse) o su moto algo peculiar. Al acercarse para entablar una charla de amantes de las motos, pudieron descubrir que era solo el aspecto, que la chica se llamaba Sabina Chesterfield y que la moto se trataba de una Cliffhanger, una moto cómoda para cualquier tipo de terreno.
Pasaron el suficiente tiempo como para conocerla y darle un espacio en el club. Ella les dio alojo, les enseño los mejores lugares para parar un poco y poder disfrutar de una cerveza. También les enseñó otros MC's, y las diferentes culturas que existían en los mismos. Al llegar el momento de retornar, Sabina planteó no tener lugar donde quedarse, no pertenecer a ningún MC y el deseo de pertenecer al club de Lincoln ya que se sintió parte del mismo en este tiempo que estuvieron en Las Venturas.
A Sabina la designaron para que fuese la encargada de expandir el club de moteros por Las Venturas, mientras que Adam fue quien se quedó encargado del MC en Bone County. Por su parte, Gabriel y Patrick eran “patrocinadores”, quienes se encargaban de supervisar que el club de moteros estaba siendo bien llevado y Lincoln era el tesorero y coordinador global, o también conocido como “El presidente” de Hell's Devils MC.
Hell’s Devils MC (HDMC) se expandió de una forma abismal por estas dos ciudades y todo estaba yendo de maravilla, hasta que, en un accidente automovilístico, falleció George en unas extrañas circunstancias. Esta noticia causó mucho revuelo por toda la ciudad, puesto que era demasiado raro que un motero de la calidad de Lincoln sufriera un accidente, y se comenzó a investigar un posible asesinato por envidia de clubes de moteros de otras partes de San Andreas, debido a que la moto a la hora de ser levantada no tenía ninguna falla técnica o mecánica.
De esta forma es como Frank Holt, hijo de Lincoln Holt, empieza a investigar ardua y minuciosamente todo el caso del fatídico accidente de su padre, pero para ello necesitaba mover contactos muy importantes de otras ciudades, en ese momento Frank decide llamar a una vieja amiga de su padre, Sabina Chesterfield. Al momento de contactar con Sabina, Frank le explica lo que le sucedió a su padre y le pide ayuda para investigar y encontrar a quien le generó semejante daño.
Y así, finalmente, es como Frank y Sabina deciden ir a Los Santos, en la búsqueda de quien pudo haber asesinado a Lincoln, ya que toda la información recopilada los conducía a ese lugar, sin certeza de que lo puedan conseguir, pero también con la seguridad, de que otra ciudad será conquistada por Hell’s Devils MC.
Era un domingo como cualquiera en la ciudad de Los Santos, corrían las 18:00h, un sol que ya se estaba atenuando y la luna que se comenzaba a visualizar desde el oriente. Frank y Sabina estaban rondando un parking donde tenían las motos por el sector de un casino reconocido de la ciudad, cuando ven a un hombre con unas pintas algo sospechosas viendo detenidamente las motos, por tal motivo, deciden increparlo.
Al momento justo en el que lo sorprenden, el sujeto reacciona de una forma muy formal y sensata, por lo que Frank y Sabina calman un poco sus humos y proceden a cuestionarle al sujeto: -¿Qué hacía viendo detenidamente nuestras motos?-. y el sujeto, quien hasta ahora es un desconocido, responde: -Soy Mattew, ingeniero químico y físico egresado de la universidad de Vice City, con especialización en balística-.
Los jóvenes Frank y Sabina quedan anonadados por ello, y se presentan como los dueños de las motos e invitan al señor Mattew a tomarse una cerveza en un bar que tenían en Blaine County llamado “Yellow Jack”. Duran horas y horas hablando sobre motos, pues Mattew también era un fanático de los motores de dos tiempos, y ya una vez en confianza, el ingeniero les dice:
-Yo fui el forense que atendió el levantamiento del cadáver de tu padre, y estoy más que seguro de que no fue por falla mecánica lo que le produjo aquel accidente a tu padre. Según mis estudios y análisis comprobados, a tu padre lo asesinaron inyectándole ácido fluorhídrico en la sangre, lo que causó un colapso nervioso y un posterior derrame cerebral.- toma una pausa y prosigue- La policía y medios de comunicación para archivar el caso lo asumieron como un accidente automovilístico cuando insistí diciéndoles la verdad. Por negligentes no quisieron llegar al fondo de esto y seguir con la investigación.-
Frank y Sabina miran algo boquiabiertos ante las palabras de Mattew, y antes de poder decir algo, éste agrega:
-Es por ello que vine en busca de ti, su hijo, para pasarte las pruebas que encontré. Debido a las particularidades del compuesto de ese ácido, di con que solo es fabricado en una de las industrias ubicada en un pueblo de Blaine County llamado Stab City. Solo quiero que se haga justicia, es por ello que les ofrezco esta información… ¿les parece si formalizamos un trato?-
Frank y Sabina se miran con sorpresa, y no dudan ni un segundo en aceptar el trato. Lo sellaron con la mano y quedaron en reunirse en Stab City para internarse en un campamento durante 1 mes, y así fue. En ese mes Frank y Sabina aprendieron a hacer de todo, básicamente.
Llegó el momento de separarse, Frank quería continuar con su sed de venganza mientras que Sabina tenía negocios que atender en Las Venturas. Cada quién tomó su rumbo y fue ahí cuando emprendió amistades con Hans Ross, Lyav y Baltz, personas que se ganarían su confianza por haber cooperado mutuamente por más de 5 años.
Era tan alto el nivel de compromiso que decidieron retomar el Motorcycle Club que había dejado a la deriva su difunto padre, estos lo emprendieron y comenzaron a forjarlo en Stab City, el pueblo sombrío que esconde muchas verdades y alberga muchos secretos los cuales Frank junto con sus amigos del Club están dispuestos a descubrir.
En el club era indispensable que todos supieran acerca de mecánica y de motos, es lo más lógico, por tanto, quien no supiera sobre mecánica lo tendría muy complicado para customizar o reparar su motocicleta, es por ello que con los suficientes ahorros que habían estado guardando durante años montaron un taller de mecánica automotriz el cuál no se abriría al público hasta conocer más de esa vocación.
Con el renacimiento del club, Frank Holt y Sabina Chesterfield asumieron como Presidentes del Hell’s Devils MC, y el puesto de Vicepresidente fue otorgado al hombre más disciplinado, leal y de confianza: Wheeler Yellowstone.
Como bien es sabido por la sociedad, las comunidades Bikers más conocidas por sus siglas en inglés como Motorcycle Club, en resumidas palabras [MC] que en español traduce (Club de Motociclistas) manejan un léxico propio enfocado a la interacción entre los integrantes, en la siguiente tabla podrás encontrar que tipo de términos usamos y su significado para que a las personas que están interesadas puedan afrontar mejor las cosas:
1%er pronunciado en inglés One Percenter y en español uno por ciento El 99% de los motociclistas son vívidos civiles que toman el motociclismo como un hobbie más, sin embargo el 1% son considerados delincuenciales personas al margen de la ley. El 1% fue extraído de comentario de la AMA (Por sus siglas en inglés Asociación de Motociclistas Americanos: American Motorcyclist Association) donde aseguraban que el 99% de los motociclistas eran seguidores de la ley. Es utilizado dentro de un parche en forma de diamante.
13 Usualmente colocado en un círculo (o en algunas MC también en forma de diamante), el 13 significa una persona que vende o utiliza droga. La M es la treceava letra del abecedario, haciendo esto referencia en su tiempo a la Marihuana, aunque luego extendiéndose a la totalidad de las drogas.
22 Lo usan las personas que han estado en prisión.
666 Si bien no todos los motociclistas adulan a Satán, es probable que se halla insertado a la cultura Biker por la música que en ese momento adaptaron, el Black Metal.
69 Parche que representa haber cometido un específico acto sexual. ¿Sabes cuál?
FF Usado por la mayoría de clubs, donde el asterisco es la primera letra del nombre del club, simboliza una completa adulación al club donde la persona pertenezca. Ejemplificando, los Mongols usan el MFFB, significando Mongols Forever, forever Mongols.
Polvo de ángel (Angel Dust) Apodo que le dieron lo motociclistas al P.C.P. (droga).
Ape Hangers (Cuelgamonos) Particulares manillares que se usan en las choppers.
Arm-band (Brazalete) Son brazaletes de cuero que la mayoría de veces llevan las iniciales del club. Estos brazaletes significan el apresamiento de un miembro al entrar a un Club. Lo describe como miembro honorario del club y es un distintivo más en su vestimenta.
Back Pack (Espalda/Mochila) Son los colores* de un club tatuados en la espalda de la persona. Los Outlaw Clubs piden un tiempo mínimo para poder tatuárselos. Mayoritariamente los veteranos de un club son los que llevan el Back Pack totalmente tatuado. Si un veterano desea separarse del club, si sale en buenas condiciones, podrá conservar el tatuaje, aunque si sale del club en malas condiciones el mismo MC tiene que quitárselos. Las formas más usadas son quemar toda la piel que cubre el tatuaje, haciendo este invisible o tapando este con tinta negra y que impida ver lo que antes fueron los colores del club.
Bible (biblia) Una biblia en terminología motociclista es un manual de una chopper. Es usado como distintivo en varias ceremonias, elogiando lo que es verdaderamente una biblia, como por ejemplo en un matrimonio o en trámites de un divorcio.
Big Four (los cuatro grandes) Se les dice Big Four a las primeras cuatro MC del mundo: Hells Angels, Outlaws, Bandidos y Pagans.
Bounty (Caza) Se le llama bounty al dinero que se le entrega a un miembro de una MC por recolectar los colores de otro Motorcycle Club rival, como asesinar o noquear a otro miembro al enemigo. Básicamente este botín es entregado por el Sargento en Armas, que es quien se encarga de los ataques hacia otros grupos.
Cage (Jaula) Apodo cómico que se le da a un automóvil.
Cager Persona que tiene como vehículo primario un automóvil.
Chopper Motocicleta que sustituye algunas partes normales para ir a más velocidad. Tiene solamente las partes necesarias de una moto.
Church (Iglesia/Capilla) Lugar donde los miembros de una Motorcycle Club se reúnen para tomar las decisiones que competan a todo el club. En algunos MC este lugar es suplantado y se usa el mismo clubhouse.
Ciudadano Se le llama ciudadano a toda persona que no sea de una MC.
Colors (colores) Son los cuatro -o a veces tres o dos- parches que se llevan atrás del chaleco. Estos son obtenidos tras pasar a ser un completo miembro. Es el mayor representativo de un biker.
Crash Truck Se la llama así a una van o una camioneta que se usa para los fines de un Motorcycle Club. Casi siempre lleva herramientas para el arreglo de motocicletas y objetos que sean necesarios para el día a día de un MC.
Eight Ball (bola ocho) Parche obtenido por cometer específicos actos sexuales con testigos.
Fly colors (colores voladores) Se le llama así al hecho de montar una motocicleta con los colores del club puesto.
Goof (Bobo) Despectivo que se la llama a las otras personas que no son ni motociclistas ni civiles, tal como hippies, pandilleros, etc.
Hang-Around Persona que frecuenta periódicamente los lugares donde el Motorcycle Club se reúne. Están allí para disfrutar de sus eventos y tener contacto con los miembros del MC. La mayoría de los hang-arounds buscan ganarse la amistad de las personas de bajo rango en el club para poder tener presencia frente a todos los miembros.
Hog Motocicleta Harley Davidson.
Jap Crap Motocicletas hechas en Japón.
Nomad (nómada) Miembro élite de una Motorcycle Club que tuvieron el privilegio de ser votados para no pertenecer a un chapter en sí, sino que puede estar en todos por un tiempo determinado.
Old Lady Mujer con estatus de novia/esposa de un miembro del MC. Algunos miembros del club creen en el matrimonio hacia estas, mientras otros no.
Originals Son los colores* originales que se dieron desde que se decidió hacer miembro a la persona. Estos colores no deben ser lavados, ya que representan las miles de millas de difíciles carreteras, las vivencias con el club, etc. Se toma muy mal que se limpien estos parches.
Out Bad (Mala salida) Cuando un miembro se va del club sin que éste halla dado su consentimiento para dicho acto. No podrá volver a hablar con un miembro ni podrá asistir a los eventos del club. Es un completo exilio hacia el club y hay veces donde no los dejan volver a conducir motocicleta o destruyen su moto primaria.
Packing (Parrillero) Un packing es el hecho de montar una persona en su motocicleta en la parte de atrás. A las mujeres que se suben detrás de la motocicleta se les llama "pack" y no siempre son las Old Ladies de dicho miembro que halla aceptado llevarla.
Patch Out (Parche completo) Cuando un miembro es aceptado por voto unánime, se hace una celebración donde se le dan los colores y comienza a formar parte del club.
Poser Persona falsa, de plástico.
Prospecto Colaborador del club que está a prueba para entrar al MC. No puede estar en votaciones ni en las churchs* y casi nunca su pensamiento es aceptado o importante para el club.
RUB Acrónimo con sus siglas en inglés de Motociclista Urbano Millonario (Rich Urban Biker).
Suck to the bulls (Lamerle a los ¿toros?) Acto de hablar o actuar amigablemente con un policía.
Sweetie (Pareja) Novia.
Integrity Way | 29 Nov 2025 23:36
El día pintaba tranquilo hasta que recibí un mensaje de Trevaug, diciendo que tenía “algo para hacer, rapidito”.
Nada de desarmar coches, nada de cargar herramientas. Esta vez era distinto.
Cuando llegué al taller, me explicó sin rodeos: tenía que ir hasta una farmacia de Sandy y traerle un sobre que guardaban ahí.
No era un favor ni una compra… era un mandado, pero de esos que requieren que nadie haga preguntas.
Al llegar a la farmacia, todo parecía normal, luces frías, olor a desinfectante y un solo tipo atendiendo detrás del mostrador. Me acerqué despacio, pregunté por un par de cosas para disimular y cuando tuve su atención, bajé la voz:
“Necesito el paquete que guardás para Trevaug. No te hagás el boludo.”
El farmacéutico se quedó helado. No grité, no levanté la voz, solo me acerqué un poco más mientras mi mano quedaba apoyada en la espalda, donde él sabía perfectamente qué tenía sin necesidad de verlo. Temblando, señaló el cajón justo debajo de la caja registradora.
Le pedí que lo sacara él mismo, lento y sin hacerse el héroe. Cuando me entregó el sobre, pensé que ahí terminaba… pero no. Recordé lo que me había encargado Daniel y Andres: las pastillas.
Antes de irme, se me ocurrió dejarle algo claro para la próxima:
“Si alguien pregunta, nunca estuve acá. Y más te vale no llamar a nadie.”
Salí caminando como si nada. No hacía falta correr; el miedo ya había hecho todo el trabajo.
De vuelta al taller, entregué el sobre donde correspondía y dejé las pastillas guardadas para Mayshon. No dije cómo salió todo. Tampoco hacía falta.
En este mundo, cuando completás un encargo… el silencio es parte del pago.
¿Cuál será el próximo? No lo sé, pero cuando suene el teléfono, voy a estar listo.
️ CAPÍTULO I — CUANDO EL FUEGO SE APAGA SIN MORIR ️
Nadie entendió la desaparición de The Lost Hell Hunters MC cuando ocurrió. No hubo explosión, no hubo sangre, no hubo enemigos reclamando victoria. Fue un silencio. Un silencio tan espeso que parecía humo.
Los que conocían el club de verdad, no los curiosos sabían que los Hell Hunters nunca hicieron ruido porque no lo necesitaban. Pero la noche en que dejaron de escucharse motores, la ciudad entera sintió el vacío. Como si alguien hubiera apagado un faro en medio del desierto.
Los Hunters no cayeron. Simplemente dejaron de rodar todos al mismo tiempo.
EL PESO QUE NADIE VIO
Wade, el hombre que cargaba el legado de Giuseppe Zarnotti, fue el primero en sentirlo. No fue una traición, ni una pelea interna, ni un golpe externo. Fue algo más raro, más íntimo. Un desgaste lento que solo se nota cuando intentas respirar y el aire no entra igual.
Durante semanas su mente venía quebrándose, no por el club, sino por aquello que vivió en un viaje del que jamás habló. Y no hablaría. Ni siquiera con la cúpula. Lo que vio en ese tramo de carretera esa visión que se te pega a la espalda y te sigue aunque aceleres a fondo fue suficiente para entender que seguir liderando significaba arrastrar a otros hacia una tormenta que no merecían.
No era justo. Y Wade siempre fue duro, pero jamás injusto.
DISOLUCIÓN: UNA DECISIÓN SIN TESTIGOS
Una noche, sin asamblea, sin discursos y sin ceremonia, Wade tomó la decisión que ningún presidente quiere tomar: soltar a su gente.
Les devolvió el camino. Les quitó la carga. Les dejó la libertad.
No fue abandono. Fue protección.
Los Hunters no se desbandaron por cobardía, sino por principios: un MC no existe para encadenar hombres rotos, sino para levantarlos. Y cuando el presidente está quebrado por dentro, seguir forzando la máquina solo destruye todo lo que toca.
Así, uno a uno, los miembros siguieron sus propios rumbos. Se mezclaron con otros clubes, se perdieron por carreteras secundarias, se fundieron con la ciudad como si nunca hubieran llevado el parche. Ninguno renegó de su pasado. Solo aceptaron que era momento de desaparecer.
EL PRESIDENTE QUE SE ALEJÓ CON LA CHAQUETA PUESTA
Wade no dejó su chaqueta. Nunca la habría dejado.
Siguió rodando con el águila en la espalda, pero ya no como símbolo de mando, sino como recordatorio de que aún debía encontrar su propia claridad. Él mismo dijo bolded texto murmuró que no era culpa del MC, ni de nadie. La vida simplemente le mostró una verdad tan dura que lo cambió por completo.
Y cuando un líder cambia, el club debe cambiar… o detenerse.
Los Hell Hunters eligieron detenerse. Wade eligió desaparecer. La carretera eligió guardarlos hasta nuevo aviso.
EL FUEGO SIGUE AHÍ
El mundo creyó que los Hell Hunters murieron. Pero la muerte es ruido. Lo de ellos fue silencio.
Y en ese silencio quedó un rumor que corre entre viejos bikers, mecánicos de mala vida y vendedores de piezas robadas: dicen que a veces, en noches sin luna, se escucha un motor solitario pasando por la 68. Dicen que detrás del casco se ve la sombra de un águila. Y que el piloto no mira atrás porque sabe que volverá cuando esté listo.
The Lost Hell Hunters MC no está muerto. Está esperando.
Y cuando regresen, nadie olvidará su nombre.
BORRAR POR FAVOR
en la taza
LA OTRA PARTE DE LA HISTORIA.
El norte siempre fue tierra de hombres y mujeres con palabra, de miradas firmes, de manos sucias por el trabajo y el polvo del camino. Pero hoy… el norte cambió. Está lleno de mentirosos, de caras falsas, de gente que habla de códigos sin haberlos vivido, que visten chalecos que no se ganaron, y ensucian el nombre del pueblo con sus juegos baratos.
Se llenaron la boca diciendo “respeto”, pero lo perdieron cuando aprendieron a mentir sin pestañear. Prometieron hermandad, y fueron los primeros en vender a los suyos por un poco de fama o por miedo. El norte se volvió un escenario de máscaras, donde pocos saben lo que realmente significa lealtad, sangre y silencio. Pero nosotros seguimos siendo los mismos. Sin disfraces. Sin guiones. Sin mentiras.
Porque el norte no se conquista con palabras, se conquista con hechos, con historia y con respeto. Y cuando todo se nuble y no sepas en quién confiar, recordá que los North Pirates seguimos navegando firmes, como desde el primer día, con la mirada al horizonte.
Esa noche la historia era la misma, intentar encontrar a las cucarachas para ver si de una vez por todas se prendían y lo logramos. Como de costumbre cruzamos a un motero de Riders Sinaloa en un auto deportivo.
Esa jornada ellos tenian un plan, quizas un poco distinto al nuestro pero iban a estar preparados por si algo pasaba esa noche y si, llegaron con aliados y con la soberbia por delante. Riders Sinaloa y su gente jugaron sucio:
No respetaron el uno contra uno que hasta entonces marcaba la ruta.
Se presentaron con números, no con honor, y creyeron que la cantidad bastaba para llamarse victoriosos. Esa noche lograron abatir a algunos de los nuestros, y se marcharon creyendo haber ganado algo más que un enfrentamiento...
Lo que no supieron fue que uno de los nuestros escapó, con la cabeza fría y los ojos bien abiertos. Llevó consigo toda la información: rostros, lugares, movimientos… todo lo que necesitábamos. No fue suerte, fue parte del plan. A veces hay que dejar que el enemigo crea que ganó para entender su verdadera forma. Entre el ruido del fuego cruzado también vimos caras conocidas de Fauda, los mismos que habían dicho mantenerse al margen. Promesas rotas, códigos tirados al piso… una historia vieja que se repite cada vez que el ego pesa más que la palabra.
No era de esperar con gente que al no poder dominarte quiera ponerse en contra. Otra historia repetida nuevamente de personas que toda su vida tuvieron que pedirle permiso a los verdaderos moteros...
Esa noche perdimos la batalla, pero no la guerra. Porque los que caen por el norte siempre se levantan, y nosotros no olvidamos.
¿LO MAS GRACIOSO? NI FAUDA NI SINALOA PUDO ABATIR A NINGUNO DE NOSOTROS.
Solo personas de afuera que les pegaron un parche para que los defiendan de la manera mas sucia y cobarde posible. La ciudad es chica y todos nos conocemos con todos acá.
Pero primero volvamos un momento en el tiempo...
Durante noches enteras los metimos a patadas para adentro de la comisaria del pueblo. Era su única defensa. Ni sus aliados de Fauda se animaban a meterse. No querían sentir el poder que ellos no tenían, no tuvieron ni van a tener en la vida.
La cacería recién empezaba... sabíamos quienes fueron los que nos cayeron y quienes abatieron a nuestros hermanos, y nos prometimos no dejarlos en paz nunca mas. Porque una verdadera hermandad pone por delante a su gente. No sus beneficios personales.
Empezaron a caer uno por uno. La venganza había empezado. Sin dudas esa gente no sabia ni como agarrar un arma. Fueron pichones toda su vida, y cada vez quedaba mas demostrado. Al menos Sinaloa daba la cara... a los otros no podíamos sacarlos de los almacenes. Sabían que meterse en contra de nosotros era cavar su propia tumba. No los encontrábamos por ningún lado. Decididos fuimos a tirotear su caravana y aun así nadie de Fauda defendió su pequeño terreno.
Fuimos durante 2 días, pero la tierra se los había tragado.
Recordamos su filosofía, desaparecer ante cualquier conflicto. Moverse sin chaquetas y enmascarados... como lo hicieron aquellas noches en las que tenian un taller prestado que lo utilizaron mas para esconderse que para trabajar. Terrible el pasado que los condena a estos muchachos.
Lo que empezó con traición, terminará con equilibrio. Porque nosotros no entramos en círculos, y menos de personas cobardes que al momento de los conflictos siempre fueron para atrás, creen el círculo que quieran que North Pirates se los prende fuego. ¿Por qué siguen relacionándonos con ustedes? Ven como un orgullo lo que nosotros vemos como vergüenza. Se quedaron con ganas nomas...
Dos días después volvimos a verlos en la ciudad, básicamente en su escondite. Los mismos que dos noches atrás se habían sentido poderosos.
Esta vez caminaban con la mirada baja y el parche flojo. North Pirates llegó solo, sin socios, sin teatro. Y fue suficiente.
ERA NORTH PIRATES VS. LOS MOTEROS DE PAPEL.
Salieron y se pusieron a bailar como monos. Moteros bailando antes de agarrar un arma y defenderse.
NO NOS SORPRENDE DE FAUDA Y RIDERS SINALOA.
¿Aun se creen moteros después de hacer esto?
Pero bueno que podemos esperar de gente que se la paso toda la vida arrastrandose...
Decían ser 1%, pero parecían alumnos en su primer día de clase. Igual que aquellas noches en la que un motero llamado Thomas intento enseñarles a Fauda lo que era ser un motero de verdad.
No olvidamos que les tuvieron que enseñar, y no... Jamas se podran quitar esa mancha. Ni los presidentes sabian ser moteros.
Los vimos correr, esconderse, tropezar con sus propias palabras. Los líderes, esos que se llenan la boca hablando de hermandad, desaparecieron cuando las cosas se pusieron serias. La historia fue y será la misma. Cobardes que no pueden prender ni su propia llama.
El norte ya los tiene catalogados: moteros de papel, de foto, de pose.
No dejamos escapar a ninguno. No tuvimos piedad con los traidores. Nos aseguramos que recordaran nuestros nombres por siempre y que entendieran que a veces retroceder significaba juntar fuerzas para dar dos pasos hacia adelante.
ESA MAÑANA EN CYPRESS, TODO VOLVIO A LA NORMALIDAD.
North Pirates dejo su marca nuevamente y devolvió las balas sin llorar. Poniendo el pecho y haciéndose cargo de la situación. Porque al final, todo lo que tenemos es lo que construimos con nuestras manos, y en North Pirates, eso siempre fue suficiente.
Al final entendimos porque nadie los quiere. Porque son capaces de vender a su propia madre para realizarle daño a otra persona. Ya no los habian advertido, y el tiempo le dio la razon.
Lealtad, Sangre y Silencio.
Una de las primeras cosas que hizo Mono con su organización fue trazar las líneas claras, y que todos entendieran el propósito de la familia, y para esto tuvo que crear un reglamento interno, reglas básicas, códigos en la organización, jerarquías, rangos, y sobre todo delegar responsabilidades y poder a quienes se lo merecían.
Ubicación: Sede Principal - Oficina Monkey Syndicate. Fecha: 18/07. Hora: 03:00 AM.
Las Reglas del Monkey Syndicate Mono se reclinó un poco, cruzando los brazos sobre el pecho. La lista no estaba escrita, sino grabada a fuego en su mente, y ahora, en la de ellos.
I. El Código del Silencio "Nuestra lengua es la soga que nos ahorca. Lo que vean, lo que escuchen y lo que hagan dentro del Syndicate, se queda en el Syndicate. Si las autoridades, la competencia o, peor aún, los soplones, se enteran de algo por culpa de uno de ustedes... No habrá lugar seguro en esta ciudad para ese hombre. La lealtad no es una sugerencia; es aire que respiramos. El castigo por romper el silencio no lo decido yo; lo decide la calle."
II. Respeto por el Rango "Yo soy Mono. Por debajo de mí, está la "Primera Parte". Por debajo de ellos, los "Pequeños Hermanos". Respeten la jerarquía. Si un veterano les da una orden que parece tonta, la cumplen. Si tienen una queja, me la presentan a mí, y solo a mí. La insubordinación o los desafíos en público son una señal de debilidad y ego. Y en esta manada, el ego es una bala perdida."
III. El Territorio Sagrado "Los territorios están marcados. Es simple: no operen en las zonas de la competencia a menos que yo lo ordene. Somos monos, no perros rabiosos. Elegimos nuestras batallas. La ambición desmedida y el asalto a territorios ajenos sin mi luz verde será considerado una traición a la estrategia del Syndicate. No quiero guerras innecesarias por una calle de más."
IV. No Tocar a los Civiles "No somos terroristas; somos hombres de negocios. Los civiles, la gente normal, son sombras. No las toquen, no las molesten. No queremos la atención de la ciudad entera ni de la prensa. Secuestros, robos o actos de violencia aleatorios contra la gente de bien están estrictamente prohibidos. Nuestro objetivo es el sistema y los que se benefician de él. Si ensucian la operación con sangre inocente, me encargaré de que su nombre se borre del registro."
V. Cuentas Claras "El dinero es el sistema nervioso del Syndicate. Cada hombre es responsable de sus ganancias y sus gastos de operación. No se toca el dinero del compañero ni el dinero de la caja común. Las cuentas se rinden puntualmente. El que robe al Syndicate, roba a su propia familia. Y a los ladrones en la familia, se les cortan las manos."
La Jerarquía y Rangos dentro de Monkey Syndicate. Mono continuó hablando y detalló nombres, y rangos jerárquicos de la organización, así mismo dictamino las funciones de cada uno dentro del Syndicate.
La Primera Parte: Esta consolidada con miembros antiguos que formaron parte de la pandilla, y ya son veteranos, tienen la confianza absoluta del Mono, ellos además se convierten en "nuevos jefes" y manejan cada una de las actividades de la organización, ya sea aconsejando, distribuyendo, organizando esquemas, reclutando miembros, o planificando ataques. Tienen a su cargo a muchos "Pequeños Hermanos" debido a que el trabajo de estos últimos dependen de ellos, La primera parte también tiene poder de decisión y es considerada una cúpula dentro del Syndicate, forjan alianzas, realizan compras de propiedades, negocios y vehículos que la organización necesite, y debaten siempre nuevas formas de seguir haciendo dinero.
Los Pequeños Hermanos: Son los nuevos reclutas que se unieron al Syndicate, son miembros que se encargan de hacer el trabajo sucio, muchos de ellos son "choferes" "camellos" "sicarios" y "operadores" en los diversos tipos de negocio del Syndicate, el cargo mas grande de un pequeño hermano es el "Soldier" que es el ultimo paso para saltar a la Primera Parte, los pequeños hermanos son parte vital de la organización, debido a que son los que menor récord criminal tienen, y por ende es fácil que se infiltren, vendan, o camuflen con los ciudadanos de a pie. Los pequeños hermanos están siendo capacitados y examinados por la primera parte día a día para ver quienes realmente tienen potencial para manejar un negocio o ser nuevos jefes del Syndicate.
Lamentablemente, la calle tiene una sola salida… y hoy nos tocó a nosotros. Perdimos a un hermano, un amigo, un padre, un loco bueno que siempre estaba firme pa’ los suyos. Sabíamos que algo así podía pasar, porque en la calle todos jugamos con el riesgo, pero uno siempre piensa que eso le pasa a otros, que todavía falta, que no nos va a tocar tan cerca. Pero se fue… y esta vez el golpe fue directo al pecho.
La calle no perdona, tarde o temprano cobra. Y hoy nos quitó a alguien que valía oro, alguien que no se vendía, que tenía códigos y corazón. Duele, de verdad, duele ver partir a uno de los nuestros, alguien con quien compartimos risas, peleas, noches largas y sueños rotos.
En el funeral, se nos acercó un tipo de la funeraria con cara seria. Dijo que, cuando lo preparaban, encontraron un papel en su cuerpo. Nos lo pasó en silencio. Estaba doblado, gastado, como si lo hubiera tenido guardado hace tiempo.
Al abrirlo, vimos su letra. Pocas palabras, pero con peso. Era unas coordenadas con una fecha y una hora
Luego de que con los muchachos vimos la nota, nos dio mucha curiosidad. No sabíamos exactamente qué era ni por qué la había escrito de esa manera. Había algo en esas coordenadas que nos llamaba la atención, que nos hacía querer saberlo todo.
Sentíamos que no era cualquier cosa, que detrás de esas numero había un mensaje, un secreto, algo que él quería que supiéramos. Por eso, Brian y John decidimos investigar más a fondo. Nos juntamos, a mirar un mapa de la ciudad, tratamos de recordar momentos y cosas que él nos había dicho antes. Pero cada vez todo tenia menos sentido
Luego de investigar un rato logramos dar con la ubicacion exacta donde estaba marcada la nota ya solo teniamos que esperar 3 horas para poder ir al lugar.
Llegamos al aeropuerto de Sandy Shores, todo seco, polviento y medio muerto. Mientras nos acercábamos a la pista, vimos algo que nos sacó un poco del modo normal: un avión con camuflaje militar estacionado y un tipo parado al frente, mirándonos fijo. La verdad, era raro, algo que no habíamos visto nunca. Su postura, la manera en que nos miraba y el avión detrás suyo daban la sensación de que no estábamos en cualquier lado… esto pintaba para algo grande y jodido.
Al llegar, el tipo no perdió tiempo. Nos miró, serio, y nos soltó: —Qué bueno que llegaron. Necesito que vayan a esta ubicación, allí los estará esperando un socio mío.
John acepto de una, sin preguntar nada. Se notaba que la curiosidad y la adrenalina los habían picado demasiado. Yo me quedé unos segundos más pensando “qué mierda está pasando”, pero era claro que no iba a haber explicaciones fáciles.
El viento levantaba arena, el aeropuerto estaba silencioso y todo parecía más pesado de lo normal. Cada movimiento del tipo, cada sombra, todo daba la sensación de que estábamos entrando en algo que no conocíamos y que iba a ser peligroso. Sin pensarlo mucho, John y Brian se fueron rumbo a la ubicación que les había dado el sujeto, con la adrenalina a full y la curiosidad dominando todo. El aire estaba cargado de tensión, y uno podía sentir que esa noche no iba a terminar igual que empezó.
Una vez que teníamos la ubicación que nos dio el sujeto de la pista, llegamos a una carretera solitaria, polvienta, típica de las afueras de la ciudad. Ahí estaba estacionado un camión grande, y al lado, un tipo parado, vigilando como si supiera que íbamos a llegar. Todo era raro, todo olía a que no era cualquier movida común, pero decidimos acercarnos con seguridad y paso firme.
Brian se quedó al lado de la camioneta, listo por si algo salía mal, preparado para cualquier emergencia. Mientras tanto, John se acercó al viejo que estaba parado junto al camión, midiendo cada gesto, cada palabra. El viejo lo miró fijamente y le dijo que, si querían comprar la mercadería, primero tenían que pasar una prueba. Una prueba para asegurarse de que no fueran policías ni de alguna agencia gubernamental metida en problemas que no les correspondían.
Después de un momento de tensión, el viejo les entregó unas cajas que John y Brian subieron al pickup de la cara cara sin hacer preguntas. Les dieron las direcciones de entrega y les dejaron claro que su trabajo era sencillo: tomar las cajas, llevarlas a los lugares indicados y dejarlas en la entrada, sin abrirlas ni mirar lo que había dentro. Les repitió varias veces que esa era la regla principal: cumplir la misión y nada más.
Mientras viajaban por la carretera, el silencio dentro del vehículo estaba lleno de preguntas. ¿Qué estabamos transportando para el viejo? Ninguno sabía, y cada uno trataba de adivinar sin hacerse muchas ilusiones. Aun así, dentro de todo, parecía una misión fácil: solo tomar las cajas, llegar a las casas y dejarlas. Nada de complicaciones… o al menos eso era lo que aparentaba desde afuera. Pero algo en el ambiente, en la manera en que el viejo nos entregó las cajas y en la tensión de la carretera, hacía sentir que cualquier error podía ser caro, y que la calle siempre tiene sus formas de cobrar.
Luego de terminar de repartir todas las cajas, nos quedamos un momento sin saber qué hacer. No habíamos preguntado nada antes de salir, y ahora, con todo hecho, se sentía raro, como si estuviéramos a la deriva. Brian y John se miraban, con esa mirada que dice más que mil palabras, preguntándose entre ellos mismos por qué no habían hecho preguntas, por qué no habían querido entender más de la movida antes de meterse en ella.
Mientras nos estacionábamos a la orilla de una casa, tratando de procesar todo, el silencio era casi pesado, lleno de preguntas sin respuesta. Cada uno estaba metido en sus propios pensamientos, repasando la misión, imaginando qué podía haber dentro de esas cajas y quién las recibiría.
De repente, el teléfono sonó, rompiendo el silencio como un disparo. Era una llamada con una nueva ubicación. La adrenalina volvió al instante, mezclada con curiosidad y tensión. Sabíamos que esto no había terminado, que la calle nunca deja que algo quede tranquilo por mucho tiempo. Y así, sin tiempo para procesar, Brian y John se miraron de nuevo, asintiendo al mismo tiempo: la misión continuaba, y ellos tenían que seguir, sin preguntar demasiado, solo cumpliendo lo que les pedían.
Una caravana en la nada.....
Al llegar a la ubicación, vimos una caravana tirada en medio de la nada, cerca de Sandy Shores. No había ni un alma por ahí, solo polvo, viento y un silencio que te ponía los pelos de punta. El lugar estaba muerto, y se sentía raro, como si hubiéramos caído en otro mundo donde nadie más existía.
Nos acercamos con cuidado, paso firme pero alerta. La caravana estaba vieja, la pintura pelada, las ventanas casi opacas, y cada crujido del suelo hacía que la adrenalina subiera un poco más. Tocamos la puerta, y el golpe se sintió enorme en medio de la nada. Por un segundo, solo hubo silencio, y todos nos miramos, sabiendo que lo que venía podía ser cualquier cosa.
Nos abrió la puerta una chica vestida de negro. Se notaba que estaba esperando a alguien, pero por la forma en que nos miraba, entendimos rápido que no sabía exactamente quién iba a llegar. Ahí caímos en que todo era parte de la prueba que nos había hecho el viejo: asegurarse de que realmente éramos nosotros y que no éramos ningún policía o agente escondido.
Nos invitó a sentarnos y, con calma, nos contó que el cargamento que habíamos pedido ya estaba listo y que lo traería al tiro. John, de reojo, miró a Brian, intentando descifrar qué estaba pasando, mientras Brian asentía, entendiendo el juego de la situación. Todo estaba fríamente calculado, pero dentro de ese ambiente tenso, la adrenalina no dejaba de subir.
Una vez que llegó la chica con la mercadería, comenzó la negociación por una AK. Nos dijo que partían en 22 millones, y enseguida entendimos que estaba dispuesta a negociar. Ahí arrancó el trueque de palabras: empezamos a tirar precios, ella respondía, nosotros subíamos, y así, de ida y vuelta, hasta que finalmente llegamos a un acuerdo por 17 millones y con un nuevo contacto dentro de la ciudad.
No nos dio su nombre, pero ya teníamos su número para empezar a comunicarnos y pedir nuevas cosas en el futuro. Mientras anotábamos todo y Brian y John asimilaban lo que acababa de pasar, quedó claro que la calle siempre tiene sus reglas y hoy aprendimos que no todos se mueven igual en la ciudad.
Crónicas de un norteño.
*El desierto no siempre tiene movimiento, a veces ni siquiera el viento mismo pasa por el pueblo, deja todo calmo... sereno. Mucha gente está acostumbrada al ruido, a la congestión de gente y todo lo que eso conlleva. En el norte es diferente, preferimos y buscamos la tranquilidad, aquí las cosas son como son porque así lo queremos, que en paz descansen los caídos y que viva America.
Los vecinos siempre estarán por el pueblo, manejan diferentes negocios que los obliga a reunirse en direcciones aleatorias y mantienen ese bajo perfil que la hermandad requiere. Que no se vea movimiento no significa que el negocio esté muerto, la rueda siempre está girando, la calma nos abraza, el desierto nos invita al bar y las noches son frías como las cervezas del Yellow Jack.*