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Organizaciones Ilegales (OOC)
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Con el paso de los años, el capítulo de Blaine County se enfrentó a una dura decisión. El norte les había dado un comienzo, pero el futuro del club exigía mirar más allá. Las oportunidades de negocio, las alianzas estratégicas y la influencia real se encontraban en el sur, en la ciudad de Los Santos.
Fue así que, tras un voto democrático en mesa, los Mayans Blaine Co. decidieron dar un giro crucial en su historia: dejar atrás el parche que los identificaba en el desierto para renacer como los Mayans de Los Santos. Este cambio no fue sencillo, ya que significaba dejar atrás parte de su identidad y de sus viejas rutas, pero la visión de un futuro más grande pesó más que la nostalgia.
Con la mudanza llegó también el cambio de la chupa y el logo. El parche de Blaine County quedó en el recuerdo, y fue reemplazado por el de Los Santos, luciendo con orgullo nuevos colores, símbolos y lemas, adaptados al nuevo territorio. Los hermanos del club entendieron que no se trataba de un abandono, sino de una evolución: del desierto hacia la gran ciudad, con más presencia, más alianzas y más respeto.
Hoy en día, los Mayans M.C. Los Santos siguen llevando en sus espaldas el espíritu de Blaine, pero con la mirada puesta en crecer y expandir su legado en cada esquina de la ciudad. La carretera sigue siendo su templo, la chupa su bandera, y el parche su mayor orgullo.
En septiembre de 2004, la policía estatal arrestó a 26 miembros y confiscó más de $125,000 en efectivo, drogas y armas. Un agente de la ATF calificó al grupo como una "pandilla ciclista criminal despiadada" que comercia con "armas, drogas y muerte".
Hoy en día tienen un chapter muy fuerte que reside en el estado de San Andreas y opera en la ciudad de Los Santos, la cúpula ha sabido llevar el club por más de 10 años. Continúan dedicandose a todo lo que de dinero, no importa si el ámbito el legal o ilegal, mientras la feria esté, ellos apostarán a eso eliminando cualquier "inconveniente" que surja.
Hace poco más de 5 años que iniciaron con la firma de Santo Padre Custom y según algunos agentes de la ley, es el lugar donde "lavan" el dinero de las apuestas y los clubes de pelea que manejan. Sin embargo todavía no se ha podido comprobar ninguno de los actos del MC con el taller mecánico.
Luego de adquirir la propiedad, los integrantes del club, comenzaron a realizar sus rutas por toda la zona Norte de la ciudad, así conocían a los vecinos que tenían en la zona donde estaban viviendo, así mismo manteniendo respeto y amabilidad con todos.
La noche estaba densa y la ciudad parecía dormir, pero V sabía que no había tiempo para errores. Afuera, la lluvia ligera mojaba el pavimento, reflejando las luces distantes de Los Santos en charcos dispersos. La entrada al lugar que nadie debía conocer estaba delante de él, silenciosa, oculta entre viejos edificios y callejones vacíos.
V observaba cada detalle: la puerta que ocultaba el acceso, la oscuridad que se filtraba por las rendijas, el sonido lejano de la ciudad que apenas alcanzaba a entrar. Cada paso debía ser calculado, cada movimiento vigilado. Sabía que dentro lo esperaba el secuestrado, y que cada segundo perdido podía complicar todo el plan.
Respirando hondo, V se acercó al edificio, sus ojos recorriendo el entorno y sus manos firmes sobre el arma. La tensión crecía con cada instante que pasaba; el silencio de la noche pesaba, recordándole que aquel lugar estaba bajo su control y que nadie más podía intervenir. Cada decisión que tomara afuera definiría lo que ocurriría dentro.
Al abrir la puerta, el aire frío del interior golpeó la piel de V. La bombilla colgante apenas iluminaba la habitación, proyectando sombras que se retorcían en las paredes desnudas. Allí estaba el secuestrado, sentado, consciente de que cada movimiento era observado y cada palabra medida.
V dio un paso adelante, sus ojos fijos en el rehén. La escopeta descansaba firme en sus manos, y su presencia llenaba el espacio de autoridad absoluta. “No digas nada que no debas”, dijo V con voz grave. Cada palabra era un recordatorio de que allí, en ese lugar que nadie más conocía, solo él marcaba las reglas.
El secuestrado intentó respirar con calma, pero la tensión era palpable. Cada segundo que pasaba, cada sombra que se movía con la luz parpadeante, aumentaba la presión. V se acercó más, dejando claro que la cooperación inmediata era esencial y que las consecuencias de cualquier error serían inmediatas.
El ambiente estaba cargado, el silencio absoluto salvo por la respiración contenida del rehén. Todo estaba controlado, todo planeado. V observaba cada gesto, cada reacción, asegurándose de que la misión avanzara sin imprevistos, y que nadie más supiera nunca lo que allí había ocurrido.
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Diario de un motero.
Hay cosas con las que uno cuenta a largo plazo, uno vive la vida tranquilo, sin sorpresas. Sin embargo a veces las sorpresas llegan y uno no puede controlarlas. Cuando el motoclub de los Bastardos del Desierto comenzó la expansión afuera del condado planteó como primer chapter el de California, fue el que más se trabajó antes de continuar la expansión del MC, varios miembros fundadores y veteranos del motherchapter hacían viajes mensuales para ayudar los primeros pasos del capítulo. Aquí en Blaine las cosas continúan iguales, algunas cosas están diferentes. Actualmente somos el único MC 1% que está en el condado, Bestias no se vieron más y la gente de Stab City puso en venta sus casas disolviendose. La cúpula del Chapter de California nos visitó para dar la noticia en mesa de que nuestro presidente fundador Jhonny Murray había muerto, el cancer de pulmón lo alcanzó cuando estaba haciendo sus últimas diligencias en California y murió a sus 70 años de edad. Dejó atrás todo un motoclub, toda una hermandad... todo un legado.
Una cosa son las historias que te cuentan, otra cosa son los cuentos que rondan pero a la realidad nunca la superará nada. Desert's Bastards reinó y reinará el norte porque el viejo Murray no formó seguidores, creó líderes. Hoy los Desert's Bastards continúan su camino aún con dos fundadores vivos del motherchapter. Esto no es un adios, esto es una etapa nueva donde seremos los encargados de continuar la lucha por la causa. Despedimos a nuestro presidente fundador con una ruta y desplegamos sus cenizas en el corazón de Blaine, porque el viejo siempre estará con nosotros... Murray siempre será el rey del norte. Hoy nos toca hacer historia a nosotros, mantener el legado en alto y continuar el camino de los Desert's Bastards, el único motoclub que representa el 1% a flor de piel. Siempre verán ese chaleco rodando por todo el desierto. ¡Que vivan los Bastardos del Desierto! ¡Que vivan!
Leilani Kreshnik tenía 25 años, nacionalidad mexicana, y un carácter forjado entre calles duras y decisiones difíciles. Llegó a Los Santos hacía algunos años buscando un nuevo comienzo, dejando atrás un pasado del que rara vez hablaba. En su maleta llevaba poco: unas cuantas prendas, herramientas de mecánica y la determinación de sobrevivir en una ciudad que no perdonaba errores. Su vida dio un giro inesperado gracias a su mejor amiga, Melina Kreshnik, hija de Dushkan Kreshnik y sobrina de Kaltrina Kreshnik. Fue Melina quien le abrió las puertas de Absurd Motors, el taller propiedad de Kaltrina, ayudándole a conseguir un puesto como mecánica. El taller se convirtió en su segundo hogar. Entre el rugir de motores, el olor a gasolina y el tintinear de herramientas, Leilani demostró ser más que hábil: eficiente, meticulosa y, sobre todo, leal. Los días se convirtieron en semanas, y las semanas en meses. Poco a poco, pasó de mancharse las manos con grasa a encargarse de asuntos administrativos, ascendiendo a Recursos Humanos. Fue ahí donde comenzó a entender que Absurd Motors no era solo un taller… y que la familia Kreshnik no se limitaba al negocio de los autos. El cambio llegó una noche, en una reunión en la casa de los Kreshnik. La sala estaba llena: el padre, los tíos y los abuelos Kreshnik conversaban en voz baja, el humo de los cigarros se mezclaba con el aroma de café fuerte. Las miradas iban y venían, pero todas terminaban en Leilani. Fue Dushkan quien tomó la palabra, con un tono firme pero sin perder la cordialidad: —Leilani, hemos hablado… y creemos que ya es momento de que formes parte de Hellbanianz. Kaltrina, sentada al otro extremo de la mesa, asintió lentamente, con esa mirada calculadora que siempre parecía medir cada movimiento. Melina, a su lado, le sonrió como quien sabe que algo importante está por suceder. Esa misma semana, la reclutaron oficialmente como Vrapues en Hellbanianz. Al principio, sus tareas eran simples: entregar mensajes, coordinar movimientos discretos, asegurarse de que la gente correcta recibiera la información correcta. Pero el círculo en el que se movía pronto dejó claro que aquí no había espacio para titubeos. Con el tiempo, Leilani fue asignada a la División de Eventos. No se trataba de simples fiestas: eran reuniones meticulosamente organizadas que servían como fachada para el lavado de dinero, la consolidación de alianzas y la expansión de redes criminales. En estos eventos, la música y el lujo eran solo una cortina que ocultaba apuestas ilegales, venta de drogas y tratos millonarios sellados con apretones de mano. Leilani aprendió rápido a moverse entre empresarios respetables y figuras delictivas, cuidando cada palabra, cada gesto.
Su papel era clave: coordinar la logística, seleccionar los invitados, manejar la seguridad y asegurarse de que cada “negocio” se cerrara sin interferencias externas. También estaba al tanto de los movimientos de dinero, garantizando que todo fluyera sin dejar rastros. La confianza que la familia Kreshnik depositó en ella creció con cada operación exitosa. Ya no era solo “la amiga de Melina” o “la mecánica del taller”; ahora, Leilani era parte de algo mucho más grande. En cada evento, en cada reunión secreta, fortalecía los lazos con la organización. El apellido Kreshnik ya no era solo el de sus jefes… se había convertido en su propia familia. Hoy, Leilani Kreshnik opera como pieza esencial en la maquinaria de Hellbanianz, moviéndose con la misma seguridad en un taller de autos que en un evento de alto riesgo. Sabe que en este mundo la lealtad es la moneda más valiosa, y la suya pertenece, sin condiciones, a la familia Kreshnik.
El dia de hoy llego una asiatica al barrio con una cara bastante linda pero se miraba en su mirada algo muy profundo algo que no sabemos explicar como si odiara el lugar pero pone buena cara, Se acerco con uno de nosotros a charlar un rato.
Nos explico que viene de china un lugar remoto del mismo, en su mirada se notaba como un odio a algo pero no le quisimos preguntar el que pero no se mira rara.
Paso una semana desde que conocimos a esa chica se acerca a charlar con nosotros y su forma de ser no es tan dieferentes, nos explico que le gustan los autos y que tenia un kanjo en china pero lo decomiso la policia y lastimosamente no lo ah recuperado
Pasan los dias y esta tipa se mantiene discreta su ropa casi siempre es la misma y se le ve con un auto al parecer alquilado, nos comento que quiere comprar un auto aqui pero cada vez se la hace muy dificil, Hablare con los demas de ella por lo que me ha comentado, le gustan los coches y sabe mecanica basica, talvez y es una buena candidata a entrar...
Reclutamiento: Aunque nuestro enfoque principal esta en personas asiáticas, cualquier persona de cualquier origen es bienvenida siempre y cuando cumpla con los estándares de representación.
Para mantener la calidad de la comunidad, el reclutamiento se realiza únicamente dentro del juego (IC) y tras una revisión previa de la calidad del rol del solicitante. Nuestro objetivo principal es el desarrollo profundo del personaje, por lo que los nuevos miembros no deben esperar avances rápidos sin invertir tiempo en el rol.