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NOMBRE COMPLETO : Carlos Querilla EDAD : 23 años NACIONALIDAD : Colombiana SEXO : Masculino ESTATURA : 1.70 cm TRABAJO ACTUAL : Seguridad
PADRES :
Padre : Ricardo Querilla, un señor de los de antes, camellador y de palabra. Se mató trabajando en el campo y luego en la ciudad como operario para que a Carlos no le faltara nada. Siempre le decía que "el que no vive para servir, no sirve para vivir". Es un hombre serio pero de gran corazón, que hoy en día se la pasa descansando y contando historias de sus épocas de juventud.
Madre : Doña Elena Restrepo, el alma de la casa. Una mujer que no se queda quieta y siempre está ayudando a los vecinos del barrio haciendo ollas comunitarias. De ella, Carlos sacó ese lado noble de querer proteger a las personas vulnerables y de dar una mano sin esperar nada a cambio.
HISTORIA DE VIDA
Carlos creció en un barrio donde las cosas no eran fáciles, pero en su casa nunca faltó el amor ni los buenos modales por parte de su familia. Sus padres se esforzaron mucho para que él fuera un hombre de bien y reflejara lo que ellos le habian enseñado. Desde muy joven, Carlos siempre fue el que ayudaba y defendia sus amigos y el que no aguantaba ver una injusticia o abusos hacia los demas.
Apenas salió del colegio, se metió de lleno en el mundo de la mecánica. Le gustaba eso de ensuciarse las manos y entender cómo funcionaban los motores, trabajó un buen tiempo en un taller mecanico donde aprendió que si no es detallista y dedicado, las cosas salen mal. Pero aunque le iba bien como mecánico, sentía que le faltaba algo más, algo donde pudiera ayudar a la gente de forma directa.
Fue así como decidio empezar a trabajar de seguridad. Ahí se dio cuenta de que tenía capacidades para eso. Una noche, mientras estaba en su puesto, le tocó ponerse en accion para frenar un lio pesado en una zona lejos de la ciudad donde estaba de servicio y logró proteger a unas personas antes de que llegaran los sheriffs. Ese día le terminó de convencerse de querer ser parte de ellos. Sabe que el camino es largo y que hay que trabajar duro, pero con la disciplina que le enseñó el papá y las ganas de ayudar de la mamá, Carlos no piensa dar un paso atrás.