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NOMBRE COMPLETO: Leo_Vargas
EDAD: 23 años
LUGAR DE NACIMIENTO: Cali, Colombia.
NACIONALIDAD: Colombiana.
SEXO: Hombre.
PADRES: Es hijo de Ricardo Vargas y Elena Soler, una pareja que le enseñó el valor del trabajo desde el día uno. Su padre, mecánico de oficio, y su madre, enfermera, fueron los que le grabaron a fuego que la honestidad no es negociable. De ellos heredó esa mezcla de firmeza y amabilidad que lo define; son su mayor orgullo y la razón por la que siempre intenta hacer las cosas bien.
APARIENCIA FÍSICA: Leo mide 1,70 metros, tiene una contextura atlética y se nota que es alguien que cuida su presencia. Tiene el cabello castaño oscuro, siempre bien cortado, y unos ojos cafés que reflejan mucha tranquilidad. No es el tipo más imponente físicamente, pero su postura y su forma de caminar segura proyectan a un joven que sabe dónde está parado.
PERSONALIDAD: Es un chico sumamente enfocado y con los pies en la tierra. Lo que más destaca de él es su respeto hacia los demás; trata a todo el mundo con la misma cortesía, sea quien sea. Es responsable a morir y tiene una paciencia envidiable. Gracias a su crianza, tiene esa chispa de querer ayudar siempre, no por quedar bien, sino porque le nace ser útil.
INFANCIA: Creció en un entorno humilde en Colombia, donde aprendió que las cosas se ganan con sudor. De niño no era de los que andaba haciendo desorden en la calle; prefería observar a su papá en el taller o ayudar a su mamá con los recados. Fue una etapa marcada por el cariño familiar y una disciplina que lo mantuvo alejado de las malas juntas que abundaban en su barrio.
JUVENTUD: Durante su adolescencia, Leo fue el típico joven que prefería evitar conflictos. Mientras otros buscaban dinero fácil o problemas, él se mantuvo concentrado en terminar sus estudios y ayudar en casa. Siempre fue el "amigo serio" del grupo, ese que daba el consejo sensato y que prefería una tarde de trabajo productivo antes que perder el tiempo en cosas que no le dejaban nada bueno.
ACTUALIDAD: Hoy por hoy, está totalmente metido en su trabajo en la empresa de transporte. Se ha ganado la confianza de sus jefes porque es de los que llega antes de la hora y cuida los camiones como si los hubiera pagado él. Vive una vida tranquila, enfocado en progresar día a día y en ser ese ciudadano ejemplar que sus padres criaron, siempre dispuesto a dar una mano en la ciudad.
EDUCACIÓN: Completó su bachillerato con mucho esfuerzo y dedicación. Aunque tiene la inteligencia para haber seguido una carrera larga, prefirió saltar directo al mundo laboral para ser productivo de inmediato. Eso sí, es un joven que nunca deja de aprender; lee y se informa constantemente para profesionalizarse en todo lo que tenga que ver con la logística y el transporte.
NOMBRE COMPLETO : Carlos Querilla EDAD : 23 años NACIONALIDAD : Colombiana SEXO : Masculino ESTATURA : 1.70 cm TRABAJO ACTUAL : Seguridad
PADRES :
Padre : Ricardo Querilla, un señor de los de antes, camellador y de palabra. Se mató trabajando en el campo y luego en la ciudad como operario para que a Carlos no le faltara nada. Siempre le decía que "el que no vive para servir, no sirve para vivir". Es un hombre serio pero de gran corazón, que hoy en día se la pasa descansando y contando historias de sus épocas de juventud.
Madre : Doña Elena Restrepo, el alma de la casa. Una mujer que no se queda quieta y siempre está ayudando a los vecinos del barrio haciendo ollas comunitarias. De ella, Carlos sacó ese lado noble de querer proteger a las personas vulnerables y de dar una mano sin esperar nada a cambio.
HISTORIA DE VIDA
Carlos creció en un barrio donde las cosas no eran fáciles, pero en su casa nunca faltó el amor ni los buenos modales por parte de su familia. Sus padres se esforzaron mucho para que él fuera un hombre de bien y reflejara lo que ellos le habian enseñado. Desde muy joven, Carlos siempre fue el que ayudaba y defendia sus amigos y el que no aguantaba ver una injusticia o abusos hacia los demas.
Apenas salió del colegio, se metió de lleno en el mundo de la mecánica. Le gustaba eso de ensuciarse las manos y entender cómo funcionaban los motores, trabajó un buen tiempo en un taller mecanico donde aprendió que si no es detallista y dedicado, las cosas salen mal. Pero aunque le iba bien como mecánico, sentía que le faltaba algo más, algo donde pudiera ayudar a la gente de forma directa.
Fue así como decidio empezar a trabajar de seguridad. Ahí se dio cuenta de que tenía capacidades para eso. Una noche, mientras estaba en su puesto, le tocó ponerse en accion para frenar un lio pesado en una zona lejos de la ciudad donde estaba de servicio y logró proteger a unas personas antes de que llegaran los sheriffs. Ese día le terminó de convencerse de querer ser parte de ellos. Sabe que el camino es largo y que hay que trabajar duro, pero con la disciplina que le enseñó el papá y las ganas de ayudar de la mamá, Carlos no piensa dar un paso atrás.