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Nombre completo: Catalina Marlar Edad: 22 años Lugar de nacimiento: Winewood, Los Santos, San Andreas, Estados Unidos Nacionalidad: Estadounidense Sexo: Femenino
Padres: Catalina es hija de Juan Pablo Marlar y Adela Paysse. Su familia siempre estuvo muy ligada al mundo del Derecho; su padre, abogado penalista, y su madre, docente en esa misma área, criaron a Catalina con la idea de que algún día seguiría ese camino. Pero desde chica, ella tenía otras inquietudes. El deporte, la actividad física y todo lo relacionado al cuerpo y el movimiento le llamaban mucho más la atención que los libros de leyes. Cuando finalmente decidió que no quería estudiar abogacía, las cosas en su casa cambiaron. A los 17 años, luego de una fuerte discusión, sus padres le pidieron que se fuera de la casa. Fue un momento difícil, pero también el punto de partida para empezar a construir su propio camino.
Apariencia física: Catalina mide 1.70, tiene un físico muy trabajado gracias a años de entrenamiento y constancia. Su cuerpo refleja el esfuerzo que pone día a día, no solo por estar en forma, sino porque el ejercicio siempre fue su forma de canalizar todo. Tiene el cabello oscuro lacio.
Personalidad: Al principio puede parecer reservada. No es alguien que confíe rápido, ni que hable por hablar. Pero cuando conecta con alguien, se muestra como realmente es: leal, comprometida y muy humana. Tiene una capacidad enorme de escuchar, de poner el cuerpo y el alma en lo que hace. La vida la obligó a madurar antes de tiempo, y eso se nota en la forma que tiene de afrontar cada cosa: no se rinde fácil, no se victimiza, y siempre busca salir adelante.
Infancia y juventud: Creció en Winewood, en un hogar cómodo pero también exigente. Desde chica sintió que no encajaba con lo que esperaban de ella. Mientras sus padres hablaban de leyes, tribunales y expedientes, ella soñaba con gimnasios, pistas y entrenamientos. Cuando finalmente decidió estudiar Educación Física, la respuesta fue dura. Al quedar por su cuenta, Catalina tuvo que hacer de todo para mantenerse: trabajos temporales, entrenamiento personal, clases particulares. Todo mientras estudiaba y se mantenía fiel a sus principios.
Educación: Terminó el secunadrio en una institución pública y luego cursó la carrera de Ciencias del Deporte y el Ejercicio en la Universidad Estatal. Ahí se formó como profesional en preparación física, anatomía, entrenamiento y psicología del deporte. Su paso por la universidad no solo fue una etapa académica, sino también una experiencia de vida que terminó de consolidar quién es.
Situación actual: Hoy Catalina vive sola en un pequeño apartamento en Davis. Trabaja en un gimnasio, donde entrena a personas que se preparan para ingresar a cuerpos como el LSAF. Se gana la vida haciendo lo que le gusta, pero sabe que puede dar más. Hace tiempo viene sintiendo la necesidad de enfrentarse a un nuevo reto. Puede aportar mucho si se le da la oportunidad de servir en un entorno exigente y comprometido.
Motivación: Postularse al FIB no es algo que Catalina tome a la ligera. Lo hace con convicción. Siente que su historia, lejos de ser una desventaja, le dio herramientas únicas: empatía, resiliencia, fuerza de voluntad y un profundo sentido de justicia. Quiere formar parte de algo más grande, estar al servicio de su comunidad, y demostrar que, a veces, romper con lo que otros esperaban de uno es lo mejor que te puede pasar.
Frase personal: “No nací para seguir un camino marcado por otros. Nací para abrir el mío, aunque me duela, aunque cueste. Pero siempre con la frente en alto.”
Catalina Marlar
Juan Pablo Marlar y Adela Paysse