Carlos Soberaa



  • Nació en un pueblo rural del norte de España, en una familia trabajadora. Su madre, María del Carmen Ruiz, ama de casa de carácter firme, le inculcó la importancia de la familia, la humildad y el respeto. Su padre, Antonio Soberaa, jornalero rural, silencioso y disciplinado, le transmitió la cultura del esfuerzo y la dignidad del trabajo.

    Creció entre el campo y las tareas rurales, aprendiendo desde niño a vivir con lo justo y a no depender de nadie. La vida lo obligó a madurar pronto, forjando un carácter serio, reflexivo y responsable.

    A sus 45 años, mide 1,80 m, tiene complexión robusta, cabello gris, barba cuidada y ojos marrón castaño. El cansancio del tiempo se nota en su postura, pero su mirada sigue firme.

    Hoy reside en Torre Davis. Vive de forma sobria y reservada, con un fuerte sentido del deber, compromiso con el orden y una empatía silenciosa hacia las injusticias. Habla poco, actúa con firmeza y no necesita imponerse para generar respeto.


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