La historia de diva Pérez



  • Diva Pérez llegó a Orión en avión, de noche, sin avisarle a nadie. Bajó con lo justo: una mochila, algo de plata y cero intención de volver atrás. Tiene 20 años, pero ya aprendió a no confiar.
    Se instaló en Torre Adams, en un depto alto desde donde se ve toda la ciudad. No es lujo, pero es suficiente para empezar. Orión no regala nada, así que los primeros días se dedicó a mirar, entender cómo se mueve todo y quién es quién.
    De a poco empezó a meterse: trabajos chicos, favores, cosas rápidas. Siempre cumple, nunca habla de más. Busca amigos, es sociable, busca lugar.
    No vino a probar suerte. Vino a quedarse. Y si algo tiene Diva Pérez, es que no se va sin dejar marca.


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