++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
Thomas Hopper es un ciudadano estadounidense de 30 años que actualmente vive en Vinewood. Nacio en una familia de clase media, donde desde chico le enseñaron valores como el respeto, la responsabilidad y el trabajo duro. Siempre fue bastante tranquilo, nunca de meterse en problemas ni nada raro. En su adolescencia fue un pibe bastante normal, iba al colegio, hacía algo de deporte y no mucho mas. Con el tiempo fue encontrando interés en todo lo que tenga que ver con la seguridad y el orden, más que nada porque le gusta que las cosas estén bajo control y evitar quilombos innecesarios. Cuando se hizo mas grande decidió mudarse a Vinewood buscando mejores oportunidades. No fue un cambio facil al principio, pero con esfuerzo se pudo acomodar. Hoy en día trabaja en una empresa de seguridad privada como subjefe llama M.O.C.R.O, donde se encarga de la vigilancia y protección. Sus compañeros lo consideran alguien confiable, que cumple y no se manda cagadas. Thomas es bastante reservado. No le gusta llamar la atención ni meterse en asuntos que no le corresponden. Prefiere hacer la suya, laburar tranquilo y mantenerse dentro de lo legal, cosa que siempre fue una prioridad para él.
Mi nombre es Thomas Hopper, tengo 30 años y soy estadounidense. Actualmente resido en Vinewood, un lugar tranquilo pero bastante particular, donde la vida puede ser simple un día y complicada al siguiente.
Crecí en una familia trabajadora, donde desde chico me enseñaron la importancia del respeto, la responsabilidad y el esfuerzo. No tuve una vida especialmente fuera de lo común, pero sí fui aprendiendo con el tiempo a desenvolverme por mi cuenta y a enfrentar distintas situaciones que fueron formando mi carácter. Siempre fui una persona bastante observadora y tranquila, alguien que prefiere pensar las cosas antes de actuar.
Durante mi juventud tuve distintos trabajos que me ayudaron a salir adelante y a entender mejor cómo funciona la vida adulta. Desde pequeños empleos hasta trabajos más estables, cada experiencia me dejó algo. Con el tiempo fui desarrollando una mentalidad más madura y una forma de ver las cosas más clara: hacer lo correcto, mantenerse firme en los valores y no meterse en problemas innecesarios.
Hace un tiempo decidí mudarme a Vinewood buscando un lugar más tranquilo donde poder establecerme y empezar una nueva etapa. No es el lugar más perfecto del mundo, pero tiene su propia forma de ser y una comunidad bastante particular.
Hoy en día intento llevar una vida simple, trabajando, conociendo gente nueva y buscando oportunidades para seguir creciendo como persona. No me considero alguien especial, solo alguien que intenta hacer las cosas bien y avanzar paso a paso.
Desde chico, mi personaje siempre tuvo un fuerte sentido de lo que es justo y lo que no. Creció como un chico bastante tranquilo, pero con una personalidad que no toleraba ver cómo otros se aprovechaban de los más débiles. No era alguien que buscara problemas, pero tampoco era de quedarse mirando cuando algo estaba mal.
Una situación que lo marcó bastante pasó cuando todavía estaba en el colegio. Un día vio cómo unos abusones estaban rodeando a una chica para sacarle la plata que llevaba encima. En ese momento no lo pensó demasiado: decidió intervenir para frenarlos. No fue una pelea enorme ni algo de película, pero sí lo suficiente para que los otros chicos se fueran y la chica pudiera quedarse tranquila. Ese momento le quedó muy presente, porque entendió que a veces una persona que decide hacer lo correcto puede cambiar una situación.
A partir de ahí empezó a interesarse cada vez más por todo lo relacionado con la seguridad y el orden. Siempre le llamó la atención el trabajo de las personas que se encargan de proteger a otros y mantener las cosas bajo control cuando hay problemas.
Con el paso del tiempo fue formando una personalidad más madura, valorando mucho la responsabilidad, el respeto y la importancia de mantener la calma en situaciones complicadas. Aunque sigue siendo alguien bastante tranquilo, tiene claro que cuando hace falta dar un paso adelante para ayudar o defender a alguien, no duda en hacerlo.
Esa forma de pensar es la que define quién es hoy en día. Un joven que intenta hacer lo correcto, mantenerse firme en sus valores y estar dispuesto a ayudar cuando la situación lo requiere.