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El patrón entendió rápido el código y se fue hacia un contenedor que tenia detrás de él junto con 2 ayudantes, forzó la cerradura hasta abrirla y sacó 3 cajas de madera, de tamaño considerable, y las dejó en el suelo junto a los chicos.
-Su cargamento, señor Myrkolovich...- dijo el Patrón con voz grave y rajada.
Los chicos quedaron observando las cajas y a los trabajadores de ese barco, todo parecía normal.
-¿Sabe que portan esas cajas?.- dijo Mosku observando al Patrón.
-No poseo esa información.- concluyó en tono seco y tajante.
Mosku giró su cara levemente mirando a sus chicos con el dinero y les hizo un gesto para que entregasen las bolsas al Patrón. Ellos entendieron la señal, entregando estas bolsas y recogiendo las cajas del suelo, que parecían realmente pesadas.
-Gracias por todo Patrón.- dijo Mosku observándolo.
El hombre no hizo ningún gesto de devolver el agradecimiento, ni una palaba salió por su boca. El cruce de miradas entre los allí presentes aguantó unos segundos más, hasta que Mosku dijo a los chicos de retirarse. El ambiente estaba tenso, se podía oler en sus rostros, pero el intercambio estaba hecho.
Con cautela bajaron del carguero con esas pesadas cajas, mientras los chicos que no llevaban cajas cubrían al grupo con un par de armas de corto alcance.
Los chicos metieron el cargamento en las camionetas y salieron del lugar rápidamente, dirigiéndose a uno de los pisos francos que Mosku poseía. El camino fue tranquilo, los chicos dieron un rodeo a la ciudad por carreteras secundarias, mal iluminadas y poco transitadas. Todos querían saber que llevaban dentro esas cajas pesadas, pero aun debían llegar a un lugar seguro para verlo.
Al fin llegaron, un par de chicos se bajaron a ver la zona, buscando el menor movimiento de personas por los alrededores. Tras acotar la zona y dar luz verde los chicos sacaron las cajas y con cuidado las subieron al piso. Una vez dentro los chicos cogieron una palanca y forzaron las cajas. Todas estaban bien selladas y su interior estaba lleno de perlas EPS, para aislar el cargamento de golpes o humedades. Cuando al fin consiguieron abrir la primera caja todos quedaron sorprendidos, excepto Mosku del cual brotó una delicada sonrisa de su rostro.
Los chicos preguntaron a Mosku de donde había conseguido esa mercancía, el solo respondió con un -Tuve otra vida antes de llegar aquí.- acabó soltando una carcajada para continuar abriendo el resto de cajas.
El cargamento era enorme, su tío había conseguido meter por carguero pesado saltando aduanas un arsenal de armas para los chicos, esos juguetitos les iban a servir mucho para los planes que Mosku tenia a futuro en esa ciudad. Pero una vez que todas las armas y cargadores habían sido colocados y contabilizados Eme encontró algo en el fondo de una caja, Era una cajita mas pequeña, esta de chapa y con un logo en la tapa. Una daga atravesando los 4 ases de la baraja estadounidense. Al ver esto, Mosku rápidamente entendió realmente de donde venia todo ese cargamento. Abrió la caja y encontró 2 objetos, una carta y una mascara.
De Mosku empezaron a brotar unas pequeñas lagrimas de sus ojos. Rápidamente los chicos preguntaron si estaba bien, y él entre lagrimas les invitó a salir del piso y dejarlo solo...
...continuará BIMACORP
Santiago Rodriguez (Sugus)
Un chico de 25 años, con una dura infancia alterada por la bebida y las drogas, se va de casa a la edad de 16 años, para alejarse de esos ámbitos y empieza a trabajar para pagarse sus cosas, además empieza a estudiar música y se hace Dj, viajando a Londres para trabajar profesionalmente de ello. Allí empieza a lloverle el dinero, y por desgracia sigue los pasos de sus padres. Las drogas lo atrapan y se ve bastante perjudicado, pero por suerte se da cuenta a tiempo y ayudado por psicólogos sale de esas malas adicciones. Para olvidar esa fase de su vida, hace un nuevo cambio de aires y elige Los Santos para sus nuevas andaduras. Allí empieza con un trabajo nocturno de repetidor y conoce a una chica que también trabaja en su turno, llamada Judith. Allí se conocen y hacen buenas amistades, tanto que piensan en planes de futuro y en dejar ese trabajo, y elegir otro mejor remunerado para comprar una vivienda en esta ciudad, ya que vivían en habitaciones sucias de motel. Consiguen un trabajo en una mina del norte y allí conocen a Morlan, un chico que les ofrece una familia a la que pertenecer y con la que ganar más dinero aun. Es contratado en BIMACORP como mecánico en el Taller Trevor Customs.
Ndadu Kiara (Negro)
Ndadu, o mejor conocido por su gente como "Negro" tuvo una infancia algo delicada al perder a su padre a la temprana edad de 6 años, vivió con su madre y jugando a futbol hasta los 12 años, cuando centró su vida en estudiar. Anduvo estudiando y trabajando para llevar dinero a su casa hasta los 22 años, donde su vida da otro giro inesperado, su madre y Negro se ve solo. Por suerte, el chico recibe una llamada de un buen amigo, Guilliman Jarton, que le invita a viajar a nuevos horizontes para olvidar su pasado, ahí es donde coge un vuelo a Los Santos. Recién llegado, Ndadu contacta con Guilliman el cual le presta un techo donde dormir y le busca un trabajo en una mina que hay al norte. Allí hacen buenos amigos, uno de ellos Morlan, apodado "Trucho", el cual le brinda trabajar con él, en un Grupo Organizado con cierta repercusión en Los Santos.
Morlan Carrion (Trucho)
Morlan es un chico de 27 años nacido en suiza, con una infancia buena, ya que sus padres lo cuidaron siempre, y lo llevaron por el buen camino, siempre tuvo comida y techo gracias a ellos. Después de entrar a la escuela con edad adolescente, empieza a estudiar informática, ya que es un mundo que le fascina, y conoce a unos amigos que le proponen gracias a sus dotes colaborar con ellos en algo grandioso. Morlan escucha la propuesta y accede. Robar un gran banco Suizo, él seria la pieza clave para entrar y salir sin ser vistos, utilizando un programa creado por él mismo a la temprana edad de 18 años. Por desgracia, ese golpe falló a causa de la inexperiencia, y él junto con su grupo son llevados a prisión. Aquel suceso es escuchado en todas las televisiones del Pais, incluso en los periódicos, y los chicos se comen 7 años de cárcel. Después de salir de cárcel, retoma una vida más tranquila, alejado aparentemente del ambiente delictivo, pero la sociedad lo conoce, y lo juzga por sus actos pasados, de este manera y tras meditarlo, decide salir de suiza, y volar a Los Santos para tomar aires nuevos. Una vez llegado a los santos busca un trabajo a tiempo parcial en una mina de carbón, y allí empieza a conocer gente, va observando a todas y cada una de las personas que viven en esa ciudad, alejándose de las calles y la delincuencia, y buscando hacer amistades con las altas esferas. Tras mucho tiempo indagando en la ciudad, descubre una Alta Jerarquía de personas que tienen un conglomerado empresarial, a vista de los ciudadanos unos grandes empresarios, pero, a vista de Morlan algo más. Sigue investigando a esa Corporación hasta que descubre realmente lo que andaba buscando. Delincuencia pero a alto nivel.
Un día cualquiera, caminando por calles oscuras y silenciosas ve a un individuo apoyado en una pared, Morlan lo observa en la lejanía, y se da cuenta de que es un miembro de BIMACORP, mantiene la vigilancia, hasta que decide acercarse. Ese chico se presenta como TJ, y Morlan tras hablar un poco con él, le suelta unas pinceladas de la información que tiene sobre TJ y BIMACORP, el principio TJ lo niega todo, tras enseñarle pruebas físicas de las investigaciones informáticas que Morlan obtuvo durante el tiempo que lleva en la ciudad, TJ queda retractado de sus palabras, claramente, Morlan conocía mucha información de BIMACORP, del trafico de Armas y del lavado de dinero que la supuesta "Corporación" estaba haciendo.
TJ llama rápido a su jefe, y le comenta la situación, a lo cual, el jefe responde rápidamente "Lo quiero dentro". TJ cuelga el teléfono y con sutileza le dice a Morlan si no le gustaría pertenecer a un puesto importante en el conglomerado empresarial de BIMACORP, a lo que él responde con un "-Si, pero no estoy solo."
-Padre..., porque, ¿Por qué me haces esto?.- comentaba levemente entre lagrimas agarrando la mascara.
Seguidamente agarró la carta y con cuidado la abrió.
Querido Mosku Se que nuestra relación nunca fue fácil nuestros caracteres siempre chocaron pero yo siempre voy a ser tu padre y te voy a querer como tal, solo espero que sepas perdonar todos los fallos que tiene un hombre que ama y protege a su hijo.
Con esto que te mando entenderás, que mi tiempo en lo más alto esta terminando Ahora tu deberás seguir el legado y yo confio en que lo hagas mejor que yo. Fdo: Yakov Myrkolovich
De Mosku no paraban de brotar lagrimas, la habitación estaba sola, los chicos habían marchado fuera, entonces cogió la mascara y la carta y se recostó sobre un sofá que había en este piso franco. Eme estaba algo consternado, él sabia que esto llegaría algún día, su padre ya tenia una edad, y mantenerse a la cabeza de aquella mafia rusa cada vez le resultaba más difícil; su ultima voluntad fue regalar a su hijo, con el cual siempre había tenido problemas, su mascara de mafioso, un gesto que tenia un mensaje. Cuando en la familia un cabecilla cedía su mascara, significaba ceder todos sus deberes y derechos a la persona que se la otorgas, algo que Mosku no esperaba recibir por la mala relación que tenían.
Pasaron unas horas y Mosku seguía dándole vueltas a la situación, su mente empezaba a despejarse, y a darse cuenta que realmente su padre le quería, y que todo lo que le había hecho pasar en la juventud de Mosku, habría sido para forjarlo como el hombre que es hoy día.
Levemente se levantó del sofá y abrió la caja de la mascara colocándola en su cabeza, giro levemente su cuerpo hasta llegar a las estantería con el cargamento recién ordenado, emanaba una actitud muy distinta, agarró una de la armas y sacó una foto.
-Padre..., voy a seguir tu legado, no te voy a defraudar, ya lo veras.- dijo en voz baja mientras abría la puerta del piso y salía de allí para juntarse con los chicos.
Jesus Mendo (Oso)
Jesús es un chico de 21 años, llega a Los Santos, para alejarse de la vida que tenia en su ciudad, buscando nuevos aires y nuevas sensaciones. Empezó a buscarse la vida en una pequeña empresa de leñadores, pero pronto dejó ese trabajo, porque un amigo llego a la ciudad, y entre los 2 decidieron emprender y comprar una empresa de seguridad llamada Tree Security. La empresa fue fructífera, hasta el punto de facturar grandes cantidades de dinero. Artos de tanto papeleo, Tayler y Jesus decidieron vender la empresa, y seguidamente buscar otros horizontes. Y ahí conocieron a los dueños de BIMACORP, tras una larga charla sobre empresas, las 2 partes quedaron satisfechos con sus emprendimientos, y BIMACORP les ofreció pertenecer a sus filas por su gran experiencia empresarial.
Tyrice Mosley (TJ)
Tj es un chico de 19 años, dominicano, tranquilo pero con carácter fuerte si se sobrepasan con él o con su gente, vino a Los Santos porque en su pías la situación económica era complica y quería tener un mejor futuro para el y su familia. Llegó a los santos con un amigo, pero su amigo no le gustó la ciudad y marchó a otro lugar, Tj quedó solo en la ciudad y tomo cobijo en una pequeña familia de Grove Street, allí convivio varios años, pero en los barrios siempre hay problemas día a día, y TJ empezó a desilusionarse con las situación que allí se vivía, finalmente la familia de TJ se separó, y él tomó un rumbo más tranquilo, llamando a un viejo amigo. Mosku le cogió el teléfono y estuvieron hablando largo y tendido, Tyrice le contó lo sucedido con su familia, y Eme le propuso un puesto en el Conglomerado empresarial de BIMACORP, empezando como mecánico del taller Trevor Customs.
Era día de hacer la declaración de ganancias de BIMACORP, para entregar el balance a las autoridades pertinentes, Lenna llevaba todo el día trabajando, contabilizando todos los gastos y ganancias de las diferentes empresas.
-Rubio, ¿Cómo estas? Te llamaba para pasarte el balance empresarial de BIMACORP. Ahora les pasaré la informacion a Eme y AD .-comenta Lenna en voz algo ajetreada.
-Hola Lenna, perfecto, pásame la info de Trevor Customs desglosada, y muchas gracias por tu trabajo .-respondió Rubio con tono calmado.
-Un placer como siempre, estamos en contacto Rubio .-comenta Lenna en voz algo ajetreada.
Billy estaba en su apartamento ordenando una cosas mientras se descargaba la información de Trevor Customs. Unos minutos después el móvil sonó, la descarga había finalizado. Billy acabó de colocar su apartamento y cogió su movil verificando la información sobre su empresa Trevor Customs.
{Gastos de Personal }
{Gastos de Material}
{Gastos Totales}
{Ganancias}
Después de un largo tiempo contractando los datos de la empresa, Billy levantó la mirada de su teléfono y soltó una sonrisa mirando por la ventana de su apartamento, el desglose mensual había sido satisfactorio para Trevor Customs y para BIMACORP a su vez.
Como parte de la expansión en el ámbito empresarial y después de un análisis de mercado la organización BIMACORP ha decido abarcar el mercado automotriz con la adquisición de un viejo taller ubicado en La Mesa y tras una inversión en equipos, grúas y uniformes, Trevor Customs ha abierto sus puertas ofreciendo servicios con los más altos estándares de calidad para todo tipo de vehículos de motor terrestre, bajo la administración de Dominik y Fernando, los mecánicos más antiguos de la empresa y mejor cualificados en el área automotriz, garantizando con esto la calidad en el servicio.
Estos 3 amigos de renombre que han iniciado desde lo más bajo, hoy se perfilan como grandes empresarios sumando a Trevor Customs a su grupo de empresas.
Trevor Customs el mejor lugar para consentir tu vehículo y aprovechar todo el poder que tu auto te puede dar.
Ofrecemos servicios de: • Enderezado y pintura • Mecánica rápida • Servicios de Tunning • Servicio de Grúa 24/7 • Reparación y mantenimiento a cualquier tipo de vehículo/motocicleta.
Dominik Jonathan (Gordo)
Dominik era un chico de 21 años de edad, adicto a las patatas fritas, llegó a Los Santos con ganas de encontrar una familia donde estuviese cómodo. Tras su llegada intentó hacer amigos, y encontró un hueco en una empresa de minería, allí pasó sus primeros años, pero aquel trabajo era muy pesado, y quería cambiar de aires.
Un día cualquiera, mientras Dominik tomaba un trago, se acordó de un chico que había conocido en el aeropuerto al llegar a la ciudad, y que había estado trabajando con él varios turnos en la empresa de minería. En ese momento le dio una llamada para conversar con él. Tras varias horas hablando, los 2 llegaron a la conclusión que el trabajo de minero no era para ellos, y tras firmar el despido, regresaron al sur de Los Santos buscando un trabajo más digno, y a poder ser mejor remunerado.
Fernando Bianchi (Rizos)
Fernando era un chico de 23 años, el cual había tenido problemas familiares, y buscaba un escape y una vida nueva en otro lugar, así llegó a Los Santos. Al llegar al Aeropuerto Fernando conoció a un chico llamado Dominik que hicieron buenas migas y se dieron sus números de teléfono por si alguna vez necesitaban algo el uno del otro.
Fernando llegaba de una vida un poco lujoso, gracias a los negocios de su padre, pero un día su vida giró 360 grados, y de tenerlo todo pasó a no tener nada. Una fuerte bronca con su padre lo llevó a desaparecer de su Pais natal, Italia. Al llegar a Los Santos se prometió a él mismo que llegaría más alto que su padre, y le demostraría que no lo necesitaba para nada.
Un día, mientras paseaba tranquilamente por la ciudad recibió una llamada de un antiguo conocido, Dominik.
Los chicos llegaron al sur de la ciudad, buscando un curro decente, estuvieron buscando empresas de seguridad, de taxis, talleres, incluso entrar en algún puesto Gubernamental. Después de una larga búsqueda llegaron a un humilde taller, en el cual pidieron si había alguna vacante para trabajar. El jefe era medio raro, pero ellos querían trabajar en cualquier cosa, así que aceptaron unos contratos, que muy lejos de ser óptimos para subsistir en Los Santos, les serviría para acomodarse y buscar algo mejor a futuro.
Por suerte, a las buenas personas siempre la vida les sonríe, y a estos buenos chicos la vida les sonrió. El día menos pensado, unos empresarios llegaron a dicho taller, ellos venían con ganas de comprar el lugar, y tras hablar cara a cara con Dominik y Fernando llegaron a la conclusión de que esos chicos no merecían esos salarios tan pobres y las jornadas laborales tan largas. Se reunieron con el dueño de aquel taller, y le hicieron una oferta que no pudo rechazar.
En ese momento la empresa cambió de manos, y en contrato se mantuvo la plantilla actual, así los chicos mantuvieron sus puestos de trabajos y mejoraron sus salarios.
Arthur Dume (La Mente)
Joven de 28 años, procedente de Republica Dominicana, llegado a los Santos con la idea de comenzar una nueva vida, rebosante de ganas empieza trabajando en una pequeña empresa de Seguridad por sus habilidades e historial militar, bien formado consigue un buen puesto en dicha empresa y conoce a mucha gente, una de ellas, Mosku Myrkolovich con quien forja una buena amistad, pasa el tiempo y se hacen casi inseparables. Tras el paso de los años en la ciudad, Arthur le propone a su jefe la entrada de su amigo a la empresa de seguridad, la cual se hace efectiva rápidamente.
Mosku Myrkolovich (El Ejecutor)
Hombre adinerado, de 28 años, llega a la ciudad, con ganas de convertirse en alguien importante, pagado por la muerte de su padre, llega con un buen pellizco bajo el brazo a Los Santos; donde quiere continuar el imperio que un día su padre tuvo. Rápidamente aprende a moverse por la ciudad y a ganarse amigos, uno de ellos Arthur, el cual lo invita a trabajar con él. Pasan los años y conocen por casualidad a un hombre que les cae en gracia, un tal Billy, trabajando juntos en sus labores secundarios empiezan a pensar en sus futuros bajo la misma idea de llegar a ser importantes en la ciudad.
Billy Sallow (El Legal)
Hombre de 38 años, con un pasado incierto, y renegado de una vida que no quería, sale de su ciudad natal para buscar un lugar tranquilo. Llega a Los Santos con una mentalidad fría y buscando un trabajo humilde, el cual encuentra. CoolExpresMotors fue su primer contrato, trabajó de mecánico un par de años, mejorando su experiencia en el ámbito, pero el dinero no le daba para vivir, y buscó un segundo trabajo. En su trabajo secundario conoció a 2 de los que ahora llamaría sus mejores amigos, Mosku y Arthur. Ellos 3 salían muchas veces juntos de fiestas a bares y burdeles, aunque a Billy no le gustaba frecuentar esos lugares, se sentía a gusto con sus amigos.
Un tranquilo día, los 3 muchachos salieron a tomar algo, tanto Mosku como Arthur se sentían un poco cansados de los tratos en su empresa de Seguridad, y Billy estaba buscando algo más grande que trabajar para un jefe de taller. Después de varias copas y muchas risas, a alguien le surgió la brillante idea de montar una sociedad entre los 3 amigos. Y así fue. Juntos crearon BIMACORP, con la premisa de montar un conglomerado empresarial por todo Los Santos.
BIMACORP
Hace mucho 3 jóvenes luchadores y con ganas de emprendimiento se encontraron en una cuidad llamada los Santos, poco a poco fueron forjando una gran amistad, compartían ideales de vida entre otras cosas. Tras unos años su amistad se fue cerrando más y más, hasta el punto en el que se hicieron inseparables. Un domingo lluvioso, estaban los 3 en los aparcamientos de Pillbox, hablando un poco de la vida, y de lo que habían sufrido hasta llegar al lugar donde estaban. En ese momento a Billy le surgió una idea, la cual sus 2 amigos no dudaron en ningún momento, la idea era clara, ser socios, y montar el mayor imperio en los Santos.
Tras varios días debatiendo, se montó una pequeña empresa llamada "Billy Boys" la cual era encabezada por los 3 socios principales, Arthur, Mosku y Billy.
Digamos que sus comienzos fueron complicados, y su primer gran negocio fue trabajar como basureros, empezaron desde bien abajo, pero luchando día a día por llegar a las altas esferas. Desafortunadamente, montaron una empresa privada de reciclaje, que pronto el gobierno echó abajo, por falta de permisos.
Ellos estuvieron un tiempo cabizbajos, ya que habían luchado tanto por montar su primera empresa que pronto se fue al traste. Tras este sucesos, ellos quedaron apagados física y mentalmente. Volvieron a sus simples vidas, trabajando en empresas pequeñas, cobrando sueldos bastante tristes.
Tras un largo tiempo, desaparecidos como empresarios, el destino los volvió a juntar en una cafetería del norte; aquel momento fue muy emotivo, 3 grandes amigos reunidos nuevamente en un mismo lugar. Estos pasaron la tarde entera hablando de sus vidas, y de sus nuevas ideas de negocios.
El primer socio, Arthur, habría estado trabajando duramente como camionero en todo este tiempo, su trabajo era muy sacrificado y con largas jornadas laborales, pero habría ganado algo, una gran soltura a la hora de hablar con la gente, negociar precios o incluso mediar entre disputas.
Por otra parte, Moskú pasó sus días de bar en bar, frecuentando burdeles y gastando todo su dinero en alcohol y mujeres, claramente una vida hedonista. Por suerte, gracias a ese estilo de vida, consiguió rodearse de personas de distintas clases sociales, y hacer grandes amigos, fieles y no tan fieles.
Y para finalizar, Billy, que había intentado limpiar su imagen empresarial en la ciudad, hablando con el gobierno y abogacía para empezar a emprender nuevamente, aunque por desgracia no tenia la solvencia monetaria para empezar.
Después de una charla larga y tendida, tanto Arthur como Mosku se vieron animados por el nuevo proyecto empresarial, y entre los 3 decidieron nuevamente empezar de cero, creando una nueva Organización, la cual seria llamada BIMACORP en honor a los 3 fundadores.
-Me gustaría tener una bonita casa con piscina y vistas a la ciudad, con una gran cochera y un patio gigante para que mis perros correteen felices .-dijo Arthur mientras miraba por la ventanilla del coche.
-Mmmm, y si buscamos un lugar así para vivir, yo también estoy arto de vivir en Pillbox, ¿Qué dices Rubio? .-comentó Eme que iba montado de copiloto mientras giraba su cabeza a un lado mirando a Billy que era el que conducia esta vez.
-Lo vemos después de la empresa si quieren, también creo que puede ser buena idea, salir de ese estercolero llamado Pillbox. .-comentó Billy de manera seria y sosegada sin quitar la mirada de la carretera.
-Llegamos, ¿que os parece? .-dijo Moskú mirando a los chicos.
El lugar era enorme, ya se apreciaba desde fuera, una de los embarcadores de Los Santos, con un gran potencial. A primera vista los chicos quedaron sorprendidos, pero aun tenían que entrar al interior y recorrer todas las instalaciones.
-Hola Bernard, veníamos a ver el lugar, hablamos con el gobierno y nos dio luz verde para visitar las instalaciones. .-dijo Billy mientras se rascaba la nariz y miraba a la cara a Bernard.
-Tu eres Billy, ¿Verdad? Recibí una llamada del Gobierno hace media hora, pueden pasar sin problemas .-respondió el chico de seguridad mientras abría las puertas de manera remota.
Una vez dentro los chicos anduvieron por cada uno de los rincones del lugar, valorando el lugar, la ubicación, la superficie empresarial y todo los posibles trabajos que se podrían hacer allí. Los chicos se reunieron en torno a una oficina central que tenia el lugar y debatieron las posibilidades que allí había para ampliar el conglomerado empresarial.
Tras un largo debate a 3, llegaron a la conclusión de que aquel lugar y una empresa de trasporte seria una combinación estupenda para seguir su crecimiento. Así Moskú llamó a Lenna, y le confirmó que el proyecto seguía adelante.
Los chicos habían conseguido formar legalmente la empresa de Trasporte, con el Nombre de BimaExpress, y habían acordado con el gobierno trabajar en las instalaciones del Pier400. Pronto acomodaron la oficina central para las necesidades de BimaExpress, comprando un par de pantallas de ordenador, mesas de escritorio, muebles para guardar ficheros de trasporte y algunas cosas más para el funcionamiento correcto de la empresa.
Lenna aceleró los tramites y consiguió que la empresa quedase consolidada, habló con una par de clientes potenciales, como dueños de licorerías y alguna tiendas de ropa urbana, cerrando acuerdos con ellos para el trasporte exclusivo con BimaExpress; de igual manera también pensó en montar un pequeño servicio de taxis, pero algo "ligth", no quería tener 100 taxis rondando por la ciudad, si no algo discreto y exclusivo.
Eme fue quien tomó el liderazgo de esta empresa, pasándose horas y horas en la oficina hasta que todo empezó a funcionar de manera fluida.
Hoy es un día de esos raros, de los que despiertas y dices "como puede ir todo tan bien", así mismo despertó así Mosku. Eran las 9 de la mañana y el sol ya se dejaba ver por las ventanas de la torre Pillbox, Mosku se despertó sin prisa, mirando su móvil por unos minutos, echó un vistazo a la bolsa de valores de Los Santos, y a sus mensajes, seguidamente abrió sus redes, abriendo la cuenta de bajo perfil. Después de un rato actualizándose se vistió y fue a dar un paseo.
Normalmente le gusta dar un paseo por los aledaños de Pillbox, y después coge su auto para ir a desayunar a un lugar alejado de la cuidad, y pues así hizo.
Llegó al lugar, un casino en una terraza por Vespucci.
-¿Que tal Silvia? Lo de siempre por favor .-comentó Mosku guiñando un ojo a la camarera del lugar.
Por supuesto señor Eme .-contestó la dulce Silvia sacando su lengua demostrando el aprecio que le tenia.
Mosku se sentó en una mesa de Holden Texas y empezó a jugar una partida mientras esperaba su desayuno. Rápidamente Silvia trajo el desayuno y se lo dejó encima de la mesa.
La mañana avanzaba y Mosku seguía jugando, y ganando, ya había acabado su desayuno pero el estaba entretenido con el juego, y ya serian las 12 de la mañana más o menos.
Biip biip..., Biip Biip
-¿Pero quien carajo llama ahora? .-alzó Mosku su voz mientras sacaba su movil.
Al parecer el teléfono que lo llamaba no lo tenia enlistado en sus contactos, eso le pareció raro, entonces se levantó de su asiento alejándose de las mesas de juego para coger la llamada.
-Hola, sobrino...- se escuchó una voz anciana hablando del otro lado del teléfono.
La mañana empezaba de la mejor manera posible, los chicos estaban motivados, y se notaba en el ambiente. Hablaban por los codos, y reían a carcajadas, se gastaban bromas entre ellos, y contaban algún chiste que otro, un ámbito laboral estupendo.
En ese momento llegó un muchacho vestido con un "Flow bacano", el muchacho andaba en moto, un modelo Sanchez de 450cc, y pedía una pintura a juego con su vestimenta, así que uno de nuestros mecánicos buscó una combinación de pintura para darle a aquella moto el tono que quería el cliente.
El tono en cuestión era blanco y verde pera, lo que se consiguió a la perfección para que el muchacho fuese a juego con su motocicleta. El cliente quedó tan satisfecho que nos pidió un par de fotos en la puerta del taller, y no nos pudimos negar.
Tras eso les dio una propina a los mecánicos de Trevor Customs y salió de allí con un caballito que la cámara también captó.
Era un domingo de verano, los 3 fundadores estaban tranquilamente en una terraza, tomando un trago y contando anécdotas, el sol se tornaba rojo, escondiéndose lentamente en el horizonte mientras Mosku pedía otra cerveza.
-Y dime billy, ¿como ves ampliar nuestro negocio? .- comentaba
-Pues la verdad tengo ganas de fundar otra empresa, ¿no tendrás algo en mente Mosku? .- preguntaba
Mosku soltó una sonrisa y miró a Arthur.
-Mosku y yo hemos estado buscando empresas con potencial, y vimos un pequeño taller, algo humilde, en La Mesa, las instalaciones son regulares pero podríamos echar un vistazo al lugar .- comentó Arthur mientras miraba a Billy y Mosku.
-No se hable más .-dijo - ¿Nos trae la cuenta camarero?
Los chicos pagaron lo que debían y pusieron rumbo al lugar en cuestión.
Una vez en el lugar, hablaron con los mecánicos que estaban allí trabajando, Dominik y Fernando, ellos les explicaron como funcionaba el taller, los horarios que tenían y el salario. Los 3 fundadores de BIMACORP sorprendidos por los bajos salarios de los chicos y las altas jornadas laborales intentaron hablar con el dueño del taller.
El dueño del taller tras un par de horas de charla les explicó que el negocio iba mal, al parecer los motivos eran claros, primero el lugar no estaba muy a la vista para los ciudadanos de la ciudad, y segundo había una banda de negros que no paraba de ensuciar la imagen de este taller.
Los chicos estuvieron hablando entre ellos sobre que hacer con este taller, y vieron una oportunidad de oro. Arthur se acercó al dueño y le dijo:
-Cuéntame señor, ¿Duermes bien por las noches?.
-Obviamente no, me atormenta despertarme un día, y ver que el taller este pintado de grafitis, o que las grúas tengan las ruedas pinchadas o incluso que me hayan forzado la cerradura y se puedan llevar material importante del taller .-contestó el dueño un poco cabizbajo.
Arthur vio una oportunidad clara y le hizo una oferta que no puedo rechazar, 150.000$ y mantener la plantilla de mecánicos. El dueño se le abrieron los ojos como a búhos, y rápidamente invitó a los chicos a su oficina para formalizar la venta. Allí dentro, su contable puso todo en regla, y tras una firma del ahora ex-dueño del taller y otra firma de los chicos, el taller pasó a manos de BIMACORP.
Mosku bajó el primero de la Oficina y saludó a los mecánicos.
Les explicó lo sucedido y les dijo que a partir de ahora ellos trabajaban para la Asociación BIMACORP. Seguidamente dejó a sus compañeros, Arthur y Billy para que les explicaran las nuevas normas de trabajo, horarios y salarios.
Rápidamente, tras formalizar el nuevo tipo de contrato a los chicos se les veía mucho más contentos, su jornada laborales había sido reducida en 1 hora y media, trabajando 42 horas semanales, con fines de semana libres, y un salario de un 10% más para Mecánicos aprendices y un 15% para Mecánicos Oficiales
Hoy nos tocó una recogida de grúa algo peculiar, uno de nuestros mecánicos recibió una llamada al numero de empresa del taller. Al parecer el chico había tenido un descuido conduciendo, y su coche se había quedado atascado en un lugar que no podía sacar. Rápidamente el mecánico cogió sus herramientas y se presenció en el lugar donde el chico le había indicado.
Una vez en el lugar el mecánico alucinó, bajó del coche y estuvo hablando con el cliente, al parecer una mala curva, y su vehículo quedo atascado en unas tierras pantanosas del norte, siendo así imposible sacar el vehículo por sus propios medios.
El mecánico bajó la grúa por un lugar seguro y enganchó el coche, colocó la palanca de cambios en modo "Low" y intento sacarlo de allí, aunque se vio un poco forzado. Tras varios minutos de intento consiguió sacar el vehículo de aquel barrizal, aparcó la grúa a un costado de la carretera y sacó unos papeles para que el cliente rellenase los datos.
Una vez todo estaba en orden, se pusieron rumbo hacia el taller para valorar los posibles daños en el vehículo. Mientras por el camino hablaron de diversos temas, escucharon música, y compartieron vivencias.
El camino era largo, y estaba anocheciendo, pero el taller aun estaba abierto. Los chicos llegaron y el Mecánico de grúa soltó el coche en la puerta, el cual, cogió otro mecánico para proceder a la evaluación de daños. Tras un buen rato valorando daños se le hizo un presupuesto al cliente, el cual accedió sin problema alguno, y el mecánico empezó con su labor de reparación.
Mientras el mecánico trabajaba hizo buen trato con el cliente, y le explico que el se dedicaba a aconsejar sobre moda, y a vestir a gente. El mecánico se interesó e incluso le pidió un Outfit para cuando no estuviese trabajando.
Tras varias horas de trabajo, el coche del cliente quedó como nuevo, y el muy satisfecho, intercambiaron teléfonos y se estrecharon la mano en señal de amistad.
Los fundadores de BIMACORP seguían trabajando en el conglomerado empresarial duramente, todo funcionaba bien a manos de Lenna, la administrativa de la Sociedad Empresarial, pero los chicos estaban inquietos, necesitaban seguir creciendo, seguir creando, seguir haciendo lo que mejor saben hacer...
-Dígame .-contestó Arthur al teléfono.
-AD, soy Eme, estoy con Rubio, tomando algo, vente al Unicorn, estamos en la terraza, vamos a hablar de negocios .-contestó Eme y colgó su teléfono.
Arthur que estaba en su apartamento tumbado, se levanto y tranquilamente bajo al aparcamiento, arrancó su vehículo y se dirigió al punto de encuentro con sus socios. El día estaba soleado, y la ciudad se mantenía tranquila, algo raro en Los Santos.
Los 3 empresarios estaban ya reunidos en las terrazas de Unicorn, allí compraron unas bebidas y se sentaron a dialogar bajo el sol abrumador, la bebida se subía rápidamente y los chicos cambiaban opiniones, mientras también reían y bebían.
-Te comento la jugada AD, estuvimos Rubio y yo hablando y creo que vendría muy bien para el conglomerado empresarial de BIMACORP buscar una pequeña empresa de trasporte para manejar nosotros mismos el trasporte de recambios para el taller .-comentó Eme mientras daba un trago a su copa de ron.
Arthur pausó un momento, mientras miraba fijamente a los chicos y recapacitaba sobre la idea.
-Mmmm, no me disgusta la idea, pero necesito más información.-contestó Arthur sorprendido.
Eme y Rubio se levantaron del asiento, y junto con AD se fueron a un lugar más apartado para hablar las cosas más tranquilamente.
Una vez más alejados de la multitud del lugar empezaron los temas más a fondo, Eme sacó su teléfono y mostró el GPS, allí tenia el lugar marcado, que seria optimo para tener una empresa de trasporte. Arthur vio el teléfono, se rascó su nariz y levantó la mirada observando a sus socios a la cara.
-Y dime, de cuanto estamos hablando .-preguntó Arthur.
-Le deje todo el papeleo a Lenna, pero por lo que me dijo serán unos doscientos cincuenta mil dólares, a partir de ahí la inversión puede crecer si todo va bien .-comentó Eme en voz baja para no alarmar mucho a las personas que frecuentaban el lugar con tales cifras de dinero.
Arthur se separó un poco de los chicos y se apoyó en el muro que tenia aquella terraza, divisando toda la ciudad desde las alturas. Los chicos igual lo siguieron, y se quedaron mirando, esperando una respuesta.
-¿Sabéis que? Me gusta ver la ciudad desde aquí, te hace sentir grande, y para ser grande hay que invertir, así que, ¿a que esperamos? Vamos a crear un imperio .-dijo Arthur volteándose hacia sus amigos y mostrando una sonrisa.
Los chicos acabaron su reunión, y cogieron camino hacia La sede Gubernamental de Los Santos, el papeleo no se hace solo...
-Tio..., Tio Anatoly... ¿Eres tú? .-preguntó Mosku con una voz entrecortada.
-¿Quien si no? Acaso tienes otro tio...- dijo con voz calmada.
-No esperaba tu llamada tio, va todo bien por Novosibirsk .-preguntó Mosku interesándose por su ciudad natal y la de su familia.
-Claro, aquí todo está bien, y por allí Mosku, ¿Cómo se vive en Los Santos?.
-No se vive mal, encontré un par de amigos empresarios, y ahora mismo estamos creciendo rápidamente, pero aun tenemos que seguir trabajando.
-Me alegra escuchar eso Mosku, pero hablemos de cosas serias, estuve investigando sobre tu paradero, se donde vives y por donde te mueves y te mandé unos juguetitos, pero necesito de vuelta trescientos mil dólares... -dijo el Tito Anatoly descansando un poco la voz.
Mosku se sorprendió al escuchar las palabras de su tío, pero no dijo nada, él ya sabia que la gente que trabajaba para su tío era buena, pero no sabia que hasta ese punto.
-Mañana a la noche llegará un carguero al puerto Sur de Los Santos, debes esperar a que el barco atraque, y después hablar con el capitán del buque, le darás tu apellido y un numero..., el quinientos cuarenta y tres, ese es el numero del paquete que te mandé, son 3 cajas, espero que todo llegue en perfectas condiciones -dijo el Tito Anatoly dando por finalizado el comunicado.
-Pero tío, ¿Qué traen esos paquetes? .-preguntó con voz relajada.
-Es una sorpresa, pero es importante que le des al Patrón del barco 3 bolsas con el dinero sobrino, mañana a las diez de la noche en el embarcadero sur de Los Santos, y recuerda, llamadas de menos de un minuto, nunca sabes quien puede estar escuchando detrás de estos aparatos.
Piii... piii...piii... -sonó el teléfono finalizando la llamada.
Mosku levantó su mirada al cielo, y guardo su teléfono en el bolsillo del pantalón, varios segundos después salió del lugar, pagando el desayuno a Silvia y se montó en su vehículo para avisar al resto de camaradas para la recogida
Mosku estuvo juntando a los camaradas el día anterior, y les explicó todo lo que debían saber para la noche siguiente, todos entendieron las ordenes y cuando llegó la hora se desplazaron al lugar de recogida.
Los chicos de Mosku llegaron con un par de todoterrenos de alto cubicaje, y con gran capacidad de carga, ya que ni el propio Mosku sabia lo que le esperaba en aquel buque. El grupo siguió a Mosku de cerca, abriendo bien los ojos por si encontraban a alguien sospechoso por el lugar. Todos andaban con armas bajo sus chaquetas o enganchadas en el cinturón del pantalón.
Subieron las escaleras del buque con cuidado, buscando al Patrón del buque, el cual les esperaba en la zona media del carguero.
-Myrkolovich, quinientos cuarenta y tres .-dijo Mosku mirando fijamente a la cara del Patrón.
Tras la llegada de un paquete sorpresa para Eme, este se empezó a mover más y más por la ciudad, empezó nuevos negocios a espaldas de sus socios AD y Rubio. Un día llamó a sus chicos y los reunió en un lugar oscuro y apartado de la ciudad, y allí le comentó su nueva idea de negocio, el quería empezar con la venta de estupefacientes, y para ello necesitaban gran cantidad de material y un piso franco donde poder crear y producir el producto.
Anduvieron días y días buscando y valorando posibilidades hasta que por fin encontraron un lugar, una antigua vivienda sin reformar, que estaba en venta por un precio irrisible, el cual Eme pagó al contado al viejo dueño que la poseía.
Rápidamente los chicos de Mosku llegaron al lugar y empezaron a montar todo lo necesario para empezar a producir la droga, ellos se movían de noche, cuando la ciudad estaba más apagada y la policía más tranquila.
Mosku empezó dando las directrices de como producir la droga, al parecer era el único que sabia como hacerlo. Los chicos empezaron a probar y probar, noche tras noche, la cosa mejoraba, cada vez el producto obtenido era de mayor calidad.
Mosku felicitó a sus chicos por el buen trabajo, y celebraron con unas cervezas.
Hoy un chico llamó a Mosku, al parecer sabia que tenia buena materia y quería probarla.
-Hola, hablo con Eme.- preguntó el chico con voz relajada.
-¿Quien lo pregunta?.- preguntó sobre la pregunta del chico.
-Me dieron tu numero, y me dijeron que tenias buena materia.
-Te llegará una ubicación a media noche, estate atento.
Mosku colgó el teléfono sin explicar nada más, y seguidamente llamó a sus chicos para que preparasen material y se activasen para una entrega en la noche.
Una vez llegó la media noche los chicos se pusieron manos a la obra, bien tapados, llegaron a los almacenes donde se cocía todo el crudo, y después de empaquetar varios cajas de madera las cargaron en las camionetas, mientras el resto vigilaba que nadie anduviese por la zona mirando aquellos movimientos. Una vez que estaba todo bien cargado y tapado, Mosku salió con los chicos al lugar en el que se iba a encontrar con aquel chico. Una vez allí mandó la ubicación, y todos esperaron en los autos a que llegara el individuo.
No demoró mucho en llegar, traía un auto lujoso, eso hizo poner alerta a los chicos, ya que normalmente los consumidores de estas sustancias son gente que ni siquiera tienen coche, o se mueven en autos oxidados y antiguos.
Mosku bajó del coche con su gente, y se presentó ante el joven que venia a comprar la mercancía, no cruzaron muchas palabras, solo confirmó que él era el comprador, y uno de los chicos bajó la mercancía de las camionetas bajo petición de Mosku. Unos de los chicos de BIMACORP cedió una palanca para que abriese la caja y probase la mercancía.
El chico sutilmente abrió una de las caja y palpó uno de los fardos, y la volvió a cerrar, fiándose de los chicos de BIMACORP.
-Está bien así, me fio de ustedes.-comentó el joven mientras sacaba una bolsa de dinero que tenia en uno de sus bolsillos.
El chico agarro la bolsa y se la dio a uno de los chicos de Mosku, la abrió sutilmente, contando por encima el dinero, una vez contado, levantó su mirada y asintió, dando a entender que estaba todo. Los chicos de BIMACORP ayudaron con las cajas, llevándolas al auto del cliente, y metiéndolas en su maletero.
El chico cerró el maletero y estrechó la mano de Mosku, seguidamente entró en su auto y se fue del lugar tranquilamente.
Hoy los chicos pidieron una reunión con el dueño del taller para hablar ciertos temas, Billy llegó al taller y le estuvieron explicando sus necesidades. Después de un largo rato de charla Billy quedó con los chicos que compraría una grúa nueva, y el modelo superior a la que ya había en el taller.
Después de la reunión, los mecánicos siguieron trabajando y Billy fue directo al concesionario para adquirir la nueva herramienta de trabajo.
La charla se extendió un rato, el vendedor, Marcus, le enseño a Billy varios modelos, hasta que le mostró el que realmente quería, una grúa de 3 ejes, doble cabrestante paralelo, 260 caballos de potencia y 950 Nm de par motor, control desde el interior de la grúa del cabrestante de remolque, además de un sistema de geolocalización del vehículo por unos 10.000$ más.
Billy quería esa maquina, así que los 2 se sentaron y prepararon el contrato de venta, el cual firmaron los 2, y seguidamente Marcus entregó las llaves de la nueva grúa a Billy.
La grua llegó al taller y Billy se la enseñó a los chicos, los cuales quedaron encantados. Ellos les dieron una limpiadita y la cargaron de gasolina, y Billy salió a darle uso.
Y llegó a su destino, sus primeras victimas 2 autos viejos, en la torre Hawick, estos 2 autos permanecían mal estacionados en las cercanías de la torre, por lo que Billy apuntó sus matriculas para tramitar la retirada de estos autos y procedió a ello.
Tras llevar los autos a un parking publico y apuntar las matriculas de estos para reportarlas a la policía, Billy volvió al taller para finalizar el servicio. Trevor seguía creciendo paso a paso.
Lenna Rossi (La Contadora)
La chica de la administración, llegó a Bimacorp gracias a uno de los lideres, Mosku, se conocieron mientras ella trabajaba como masajista e hicieron una bonita amistad. Al paso del tiempo, esa amistad creció al punto de formalizarse como pareja. Y seguidamente Moskú la presentó a sus socios, con Arthur hizo muy buenas migas, pero con Billy no todo fue tan sencillo, al principio estaba reacio a esa relación, pero con el tiempo se dio cuenta de la chica que era, y también dio el visto bueno para que perteneciese a BIMACORP.
Tras reunirse las cabezas principales de la organización, y conociendo los dotes de Lenna, le propusieron un alto cargo, como Administrativa de las empresas que Bimacorp tenia en posesión. Ella no dudó y aceptó rápido, de esa manera puso al día los números de las empresa y los ingreso empresariales empezaron a crecer en cantidad.
Hoy es un gran día, al final Billy y sus encargados de taller cerraron un convenio con la LSPD por el cual, tras un pago mensual, ellos podrían reparar su flota de vehículos sin coste alguno para el conductor, de esta manera también, se cerró un acuerdo de asistencia en carretera para ellos y trasporte de grúa a coste 0.
Después de firmar el acuerdo las 2 partes, tanto de comisaria de la LSPD como los dueños de Trevor Customs, se estrecharon las manos y siguieron con su trabajo.
Un empresario llegó al taller, con un pequeño problema, al parecer unos vándalos le habían aboyado el coche con bates de beisbol, los daños eran aparentes, un par de faros rotos, los cristales, abolladuras en el capó y en la aleta delantera.
TJ, una de nuestros mecánicos más diestros con la chapa y pintura se puso a trabajar, primeramente sacando abolladuras, alisando la chapa, y reponiendo faros y ventanillas dañadas. Continuó con una buena capa de pintura negra, la cual dio 3 manos, y finalizó con un toque de brillo.
El cliente quedó muy satisfecho por el trabajo, y además agradeció al mecánico con una propina.
Trevor Customs se hace cada vez más famoso en la ciudad, la calidad de sus mecánicos hace que cada vez llege mas gente a reparar su auto en nuestras instalaciones, pero hoy no llegó un cliente, si no un patrocinador, ni más ni menos que Fukaru, una multinacional de recambios y modificaciones electrónicas para autos de gama media y alta.
Ryan y Ken, los gerentes de la empresa llegaron con varias propuestas para trevor customs, y Billy, uno de los dueños de la empresa los recibió y subió a su oficina, donde entraron en una extensa charla de intereses.
La Reunión se alargó durante horas, hasta que Billy llegó a un acuerdo con ellos. Proporcionarían y aconsejarían a sus clientes siempre montar piezas y recambios, Fukaru, además el taller debería poner 2 carteles grandes, uno en la puerta, y otro en el interior de la propia marca, a cambio, ellos le proporcionarían, neumáticos, tramos de escape, culatas, pistones, aceites, filtros y electrónica a medida para vehículos con un descuento de 40%.
Las 2 partes estrecharon sus manos, y firmaron el contrato pertinente, para formalizar el acuerdo, y antes de irse, Ryan entregó una caja a Billy con unos obsequios en su interior, gorras promocionales de Fukaru que Bily guardó en su oficina para sus chicos.
Trevor sigue trabajando arduamente para mejorar y ser conocido en toda la ciudad de Los Santos.
Hoy llegó al taller un grupo de negros, habían comprado 3 bmx y querían pintarla a su gusto, así que uno de nuestros mecánicos saco papel y lápiz y apuntó el color que querían cada uno.
El chico empezó a pintar una a una, después de 3 horas las bicicletas quedaron relucientes, y los dueños muy contentos.
Recién Trevor Customs abría la semana un día más, el día estaba tranquilo, hoy no había mucho trabajo, los chicos estaban contando anécdotas de su día a día, hasta se hacían bromas entre ellos.
Pero llegó el jefe a poner orden, y mandó a los chicos a hacerle el mantenimiento a su flota de Grúas, ellos cogieron lo necesario, aceite motor, filtros, liquido refrigerante, y todas las herramientas necesarias para el proceso de mantenimiento de estas pesadas maquinas de trabajo.
Los chicos pasaron la mañana cambiando todo lo necesario bajo la supervisión de un encargado, para que todo el trabajo se hiciera correctamente. Los chicos empezaron cambiando los filtros de Aire y Polen de los vehículos, y seguidamente cambiaron los fluidos que eran necesarios. Todo esto se apuntó en la ficha de los vehículos, apuntando kilómetros de los mismos.
Seguidamente los chicos verificaron la fiabilidad de los motores de las grúas, comprobando compresión en los cilindros y que todas las tuberías y manguitos de los vehículos estuvieran en un buen estado. Tras verificar que las dos grúas funcionaban correctamente y con todo el mantenimiento echo, los chicos guardaron todas las herramientas nuevamente, y vertieron los fluidos viejos en sus respectivos bidones de reciclaje.
El contrato vigente con la LSPD empieza a dar sus frutos, la comisaria ya sabe el convenio entre Trevor Customs y ellos, y se dejan caer por el taller para reparaciones menores, hoy tuvimos una patrulla que había tenido un dura persecución con una ladrones, el conductor nos contó que tomó una curva con la mala suerte que el asfalto estaba sucio, algo de aceite en el suelo, de tal manera perdió el control y chocó contra un poste de luz. Por suerte, los mecánicos de Trevor con la profesionalidad que los caracteriza, lograron arreglar los desperfectos en tiempo récord, un faro dañado y la aleta derecha reparada. El cliente quedó satisfecho, y como es natural en la mayoría de los agentes, dejó una cuantiosa propina para la empresa.
Un servicio de Diez, y un cliente feliz, esa es la meta de Trevor Customs
Hoy el día estaba siendo tranquilo hasta que llegó él. Un Japonés, con un Futo precioso, al parecer había tenido un choque con un taxi, y vino maldiciendo a todos los taxistas de la ciudad. Después de un rato se calmó un poco, y los mecánicos empezaron a reparar su vehículo colocando piezas de la mejor calidad.
Luego salieron a hablar un poco para relajar tensiones, compartieron opiniones sobre los coches japoneses, comparando motores, marcas y modelos.
Después de una larga hora hablando de automóviles, los chicos metieron sus vehículos en el taller, para hacerle unos reglajes, y probar el PAR y Potencia de cada uno. Además hicieron una revisión de los líquidos y filtros.
Estando en la oficina, ajustando cuentas empresariales, y cerrando y archivando contratos, Billy se puso a pensar, cual seria una buena manera de seguir creciendo empresarialmente, después de un rato dándole al coco le surgió una idea.
¿Porqué no ir a la LSES, y hablar con ellos sobre un nuevo convenio?
Ellos tienen mucho movimiento durante el día, y además una buena flota de ambulancias, así que seria buena idea intentar con ellos un acuerdo para el mantenimiento de sus vehículos.
Billy agarró su chaqueta, y se fue hacia el hospital de Pillbox.
Entro dentro, y preguntó por el Director del Hospital, el cual no se encontraba en ese momento. Así que bajó a atenderle el Subdirector General Carlos Fernández. Este le invitó a subir a su despacho para dialogar, y Billy le planteó la propuesta, Carlos lo pensó un par de minutos y después aceptó. Así que sacaron un informe y allí mismo formalizaron el convenio.
Una vez formalizado el convenio, los 2 estrecharon sus manos y el Subdirector lo acompañó gustosamente a la salida.
Hoy tuvimos una visita inesperada, ni mas ni menos que Benny Larsson, uno de los Directores y Jefe de Prensa de la revista Nitro junto a su socio Matthew Holloway. Los chicos fueron muy simpáticos, y nos hablaron sobre la Revista, y sobre la posibilidad de hacer un par de paginas de Trevor Customs para su revista.
Después de una larga conversación Billy y los chicos de la Revista llegaron un acuerdo para publicar un par de paginas sobre el taller. Y después Billy, en un gesto de generosidad reparó y modificó el auto de Benny, para que todo fuese mejor.
Un magnifico ejemplar de Penumbra FF, con un color rojo fuerte y unas llantas de 18 pulgadas que se robaban todas las miradas.
Los mecánicos de Billy empezaron a trabajar en el auto, un par de aprietes en los paragolpes, el cambio de aceite y filtros, por otros de mayor calidad, y un ajuste en el reglaje de centralita, para darle al motor algo más de pegada. Después de todos los arreglos, Benny y Matthew estrecharon la mano con Billy, y salieron realmente contentos del taller.
Otro servicio bien hecho.
Los problemas no hay que buscarlos, llegan solos, y así es, hoy le tocó a Trevor Customs. Un desafortunado encuentro de uno de nuestros mecánicos con la LSPD que acabó con el muchacho preso un par de días, hasta que se aclaró todo.
Por desgracia, un ladrón de tiendas fue pillado por la LSPD, y empezó un persecución con la mala suerte de acabar en las puertas del taller, chocándose dicho individuo contra una farola. La LSPD rápidamente redujo al delincuente y montó un perímetro.
En ese mismo instante, Gustavo, uno de nuestros mecánicos llegaba al taller a trabajar. El joven mecánico acababa de comprar un automóvil nuevo hace poco más de una semana, y aun no le tenia bien tomadas las medidas. De esta manera, cuando Gustavo se proponía a girar para entrar al taller, rozó con su coche el de un oficial. Ahí detonó todo.
La LSPD lo detuvo y le hizo unas preguntas, pero al parecer querían cazarlo. Le culparon de conducción temeraria, y alteración del orden publico. Rápidamente lo esposaron, y aunque tanto Billy, el dueño del taller, como Dominik, el encargado, se quejaron de lo allí ocurrido y pidieron explicaciones, nadie les respondió.
Al final, el mecánico explicó su versión en comisaria, y los agentes entraron en razón, todo quedó en un aviso, y una amonestación simple.
La ciudad se está llenando de fanáticos de las carrera y el Tuning, y a Trevor Customs hoy le llegó un cliente así. El hombre de edad temprana traía un bonito V-STR, sencillo pero bonito. El joven quería un bodykit nuevo, colas de escape Fukaru, y un vinilo sencillo pero agresivo.
Los mecánicos fueron al almacén y trajeron todo lo necesario para poder ponerse a trabajar. Empezaron retirando todos los paragolpes de serie del vehículo y empezaron a instalar el bodykit. Después montaron la cola de escape, de marca Fukaru, lo mejorcito del mercado. Para acabar los chicos montaron un vinilo minimalista en tonos grises y blancos:
Cuando el cliente vio como había quedado, felicitó a los mecánicos.